Alto funcionario del
Vaticano reconoce que el "diseño inteligente" no es
ciencia
Associated Press
Sábado, 19/11/05
CIUDAD DEL VATICANO (AP) - El jesuita que dirige el
Observatorio del Vaticano afirmó que el "diseño
inteligente" no es ciencia y que no tiene razón de
ser en las clases de ciencia, en el más reciente
pronunciamiento de un dignatario católico en el
debate sobre la evolución planteado en Estados
Unidos.
El religioso George Coyne afirmó el 18 de noviembre
que es "erróneo" colocar la teoría sobre el diseño
inteligente junto a la de la evolución en los
programas escolares porque equivale a mezclar cosas
que no tienen ninguna relación entre sí.
"El diseño inteligente no es ciencia aunque pretenda
serlo", dijo Coyne en un aparte en una conferencia
en Florencia, según la prensa. "Si uno quiere
enseñarlo en las escuelas, el diseño inteligente
debería ser enseñado donde se imparte religión o
historia de la cultura, no ciencia".
Sus comentarios concuerdan con sus declaraciones
anteriores sobre el "diseño inteligente", cuyos
partidarios sostienen que el universo es tan
complejo que tiene que haber sido creado por una
potencia superior.
Los proponentes del "diseño inteligente" promueven
que las escuelas públicas en Estados Unidos enseñen
esa teoría como parte del plan de estudios
científicos. Los críticos dicen que el "diseño
inteligente" no es más que el creacionismo _la
interpretación literal de la historia bíblica de la
creación, camuflada con lenguaje científico, y dicen
que no pertenece al currículo de la ciencia.
En un artículo publicado en la edición de junio de
la revista católica británica The Tablet, Coyne
reafirmó el papel de Dios en la creación, pero
aclaró que la ciencia explica la historia del
universo.
"Si respetan los resultados de la ciencia moderna, y
por cierto también lo mejor de las investigaciones
bíblicas modernas, los creyentes religiosos deberían
alejarse de la idea de un Dios dictador o de un dios
diseñador, un Dios newtoniano que creó el universo
como un reloj que late regularmente".
En cambio, sostuvo, Dios debería ser concebido mejor
como un padre que estimula a sus hijos.
"Dios en su infinita libertad crea continuamente un
mundo que refleja esa libertad a todos los niveles
del proceso evolucionario cada vez con un mayor
grado de complejidad", escribió. "No interviene
constantemente, sino que en cambio permite,
participa, ama".
El Observatorio del Vaticano, que Coyne dirige, es
uno de los institutos de investigación astronómica
más antiguos del mundo. Funciona en la residencia
papal de verano en Castelgandolfo, al sur de Roma.
Pocos días antes de sus declaraciones el papa
Benedicto XVI había incursionado indirectamente en
el debate de la evolución diciendo que el universo
era producto de un "proyecto inteligente" y
criticando a aquellos que, en nombre de la ciencia,
dicen que su creación no tuvo dirección ni orden.
Un artículo del cardenal austríaco Christoph
Schoenborn planteó un interrogante sobre la posición
del Vaticano acerca de la evolución.
En una columna en el New York Times, el cardenal
Schoenborn pareció respaldar la concepción del
"diseño inteligente" y desestimó una declaración del
papa Juan Pablo II en 1996 de que la evolución era
"más que una mera hipótesis".
Schoenborn dijo que la declaración del pontífice
fallecido este año era "más bien vaga y carente de
importancia".
El cardenal dijo en ese artículo que "el intelecto
humano puede discernir expeditiva y claramente el
propósito y el designio en el mundo natural". Agregó
que el catolicismo no puede aceptar la evolución si
significa "un proceso sin guía ni plan".
Los partidarios del "diseño inteligente" sostienen
que el mecanismo darwiniano de selección natural que
supuestamente produce cambios biológicos graduales
no puede explicar cómo se originó la vida ni tampoco
cómo surgieron las formas de vida extremadamente
variadas y complejas durante los últimos 600
millones de años.
Por lo tanto, concluyen, debe haber habido una guía
e información procedente de alguna forma externa de
inteligencia. Esa inteligencia la dejan por lo
general identificada, pero se asemeja a la noción de
Dios.
Hasta el presidente de Estados Unidos, George W.
Bush, intervino en el debate diciendo ante una
pregunta al respecto de los reporteros que "ustedes
me preguntan si la gente debería ser expuesta o no a
diferentes ideas, y la respuesta es 'sí'".
La respuesta suscitó intensas críticas entre los
oponentes de la noción del "diseño inteligente".
Howard Dean, titular del Partido Demócrata, dijo que
Bush estaba contra la ciencia y que "no hay
evidencias que apoyen el diseño inteligente".