|
ESCRITOS DEL PROF. JORGE DORIA - Brigada Universitaria Moral y Luces "Francisco de Miranda - Ideas e interrogantes para abordar el Socialismo del Siglo XXI |
![]()
La propuesta presidencial del Tercer Motor: Moral y Luces, educación con valores socialistas, ha planteado un nuevo paradigma en cuanto a la construcción de un modelo educativo integral en todos los ámbitos del pensamiento, de tal manera que se asuma con audacia, pertinencia y calidad científica , este portentoso y complejo proceso revolucionario bolivariano; que por la característica pacífica de sus luchas es una permanente y obligada referencia política e ideológica para los pueblos que buscan su redención y autodeterminación en un contexto liberador.
De allí que se hace necesario que esta estrategia educativa debe estar acompañada de una estructura organizacional que garantice la participación, la formación política y la consolidación de una educación con valores socialistas.
En este sentido, las instituciones universitarias deben convertirse en la vanguardia académica que contribuya a la consolidación y fortalecimiento del Tercer Motor, por ello el Colegio Universitario “Francisco de Miranda” ha constituido la Brigada Universitaria “Francisco de Miranda” cuyo propósito fundamental es la democratización del aula y de los espacios universitarios, entendidos estos como la comunidad intra y extra universitaria (estudiantes, docentes, trabajadores, áreas de influencia) para generar ámbitos de discusión, estudio, trabajo, y reflexión sobre asuntos políticos, ideológicos, sociales, culturales, académicos y culturales, desde una perspectiva colectiva, integral y crítica que enriquezca el pensamiento bolivariano y socialista.
Esto significa la integración de un sistema socio-político que desde el punto de vista académico, la investigación y la extensión universitaria permita la incorporación del colectivo intra y extra universitario, y se promueva la formación del nuevo ciudadano en la sociedad socialista bolivariana.
Una estructura ágil y flexible que se adapte a los diversos cambios políticos, y con capacidad de movilización física, permitirá la acción política-ideológica en el ámbito académico desde una perspectiva colectiva e integradora de los bolivarianos en particular, y de todos los compatriotas en general.
Los brigadistas: docente, estudiantil, trabajador, serán los multiplicadores de la acción educativa revolucionaria y los garantes de una educación democrática, participativa y protagónica que contribuya al surgimiento de una sociedad solidaria, de justicia y de derecho.
Profesor: Jorge Enrique Doria.
Departamento de Postgrado.Colegio Universitario “Francisco de Miranda”.
FORO SOCIALISMO DEL SIGLO XXI
COLEGIO UNIVERSITARIO “FRANCISCO DE MIRANDA”
Es difícil, en tan corto tiempo, presentar ideas, aspectos u opiniones sobre lo que uno considera deben tomarse como elementos de discusión para abordar algo tan árido o controversial como lo es el Socialismo del siglo XXI. Sin embargo, me aventuraré, en este recinto universal de la academia, a plantear algunas ideas e interrogantes, que en alguna medida contribuyan a transitar ese camino.
Aproximación a la caracterización de la Venezuela del siglo XX
Es necesario una aproximación a la caracterización de la Venezuela de los últimos treinta años del siglo XX y para ello tomaré como referencia algunos elementos del gobierno emblemático de ese tiempo, el de Carlos Andrés Pérez, el de la Gran Venezuela, como expresión de lo grotesco del capitalismo y el desprecio por todo lo que significara la redención de un pueblo que clamaba por justicia social; así tenemos:
En resumen, cuantiosos recursos fiscales, poderes extraordinarios ilimitados, sin oposición política importante o determinante, y un marco internacional complaciente.
¿Y los resultados?
Hasta aquí, una apretada síntesis de la administración y sus resultados de la cuarta república, en cabeza de uno de sus mas prominentes representantes, pero necesaria para poder entender porque socialismo, y especialmente socialismo del siglo XXI no por el siglo, sino por su concepción y contenidos.
Ideas e interrogantes para transitar el camino hacia el socialismo del siglo XXI
Lo que a continuación se propone no son recetas de contenido socialistas, glosario de términos políticos-ideológicos o una teoría explicativa del socialismo del siglo XXI; es simplemente un conjunto de ideas y de muchas interrogantes que de alguna manera permita abrir espacios de discusión en cuanto al tema, por una parte y por la otra, contribuyan al tránsito hacia una nueva sociedad.
Es importante para el proceso revolucionario conocer y definir el tipo de sociedad a la que aspira la mayoría del pueblo, entendido éste como la parte social mayoritaria del país sometida a todo tipo de exclusión. Cabe entonces preguntarse:
¿Que sociedad queremos? ¿Cuales son los elementos fundamentales que debemos definir o construir? ¿Cuáles serán los referentes del conocimiento o saberes que sustenten y orienten, ideológica y políticamente, el proceso revolucionario hacia el socialismo? Las respuestas y las dudas podrían ser, entre muchas, las que se proponen:
1.- Es necesario, entonces, analizar la sociedad que tenemos, con todas sus imperfecciones, sus debilidades, sus miserias, sus “bondades” y por supuesto, a cuales intereses responde; desde esta óptica podemos pensar en la sociedad que se quiere o deseamos, de tal manera que la sociedad nueva supere las imperfecciones de la anterior.
Este análisis debe hacerse con una metodología revolucionaria que explique el nacimiento de esta sociedad y su desarrollo hasta nuestros días.
¿La sociedad actual venezolana estará en capacidad de superar los vicios, prejuicios y valores capitalistas para avanzar hacia el socialismo?
2.- Otro elemento por definir es el relativo a la cultura, entendida ésta, a decir de Gramsci, como la organización disciplinada del “yo” interior, el apoderamiento de la personalidad propia, conquista de la conciencia superior que permita comprender el valor histórico que la persona tiene, su función en la vida, sus derechos, sus deberes, su creatividad, en fin, la capacidad crítica y la acción revolucionaria que libere a la sociedad de los privilegios, prejuicios e idolatrías impuestas por la cultura capitalista.
Debe entenderse la dominación cultural del sistema capitalista para resistir, generar lucha revolucionaria y vencer a los poderosos.
Crear un intelectual distinto al academicista, que tenga la capacidad de organizar, formar y articular un grupo social, lo que significa que trabajador revolucionario que organiza a sus compañeros, elabora con ellos una visión unitaria y revolucionaria de la sociedad y de la acción política, es entonces un intelectual.
¿Existen los intelectuales venezolanos que contribuyan a crear una cultura revolucionaria?
3.- Un aspecto a tomar en cuenta es lo referente a la educación, la cual debe dejarse de concebir como un saber académico, que considera a la persona como un ente vacío que hay que llenar, rellenar y apuntalar con datos empíricos seudo técnico-científicos, que solo ha servido para producir un intelectualismo o profesionalismo incoloro, lleno de recetas y discursos repetitivos y con un alto desaliento ético, humano y solidario. Esto refleja que la educación venezolana no es más que la repetición de esquemas educativos foráneos, salvo algunos intentos adelantados por el gobierno por crear un nuevo ciudadano mediante un modelo educativo centrado en el ser humano, los diseños curriculares responden a valores egoístas, individualistas, castradores políticamente y generadores de carne profesional para la gran empresa capitalista.
La educación debe contener principios educativos revolucionarios, que genere un proceso educativo emancipador, es decir propulsadotes de cambios y transformación social. En esa misma medida, el educador debe ser un profesional de la docencia, debe ser el mediador o agente propiciador de un nuevo alumno, que entienda a la educación como un instrumento para la liberación; el educador no debe ser el repetidor de conceptos o dadores de clases.
¿Con instituciones arcaicas, desfasadas del quehacer social, inconexas con los procesos de transformación, con dadores de clases, repetidores de textos, podemos transitar hacia el socialismo?
4.- En lo referente a la organización popular o las organizaciones en general, tendríamos que revisarlas, analizarlas, evaluarlas o como quiera denominarse la acción investigativa, para conocer sus profundas debilidades, sus vicios, sus aportes, de tal modo que puedan superar la inmediatez corporativa ( trascender el terreno de las reivindicaciones particulares de los movimientos sociales) esencialmente económicas, para que puedan pasar al estadio político general de carácter revolucionario.
La revolución debe superar esa conciencia economicista, para que las organizaciones y movimientos sociales no solo se limiten a reivindicaciones mínimas permitidas, sino que transformen la globalidad de las relaciones de poder de la vieja sociedad.
Consideración particular merece la estructura organizacional del estado venezolano y su burocracia, supradimensionada en su tamaño y burocratismo, que la hace paquidérmica, pesada en su funcionamiento, lenta para dar respuestas a las demandas sociales y con un funcionariado, en su generalidad, que retarda procesos, actividades, bien por su incapacidad, negligencia u omisión, o bien, porque arrastra consigo misma los vicios de una sociedad que debe terminar para dar paso a una nueva, humana y profundamente solidaria.
¿Con sindicatos, centros de estudiantes, partidos políticos, burocracia gubernamental, es decir con las organizaciones sociales actuales podríamos caminar hacia el socialismo?
5.- Otro aspecto importante por dilucidar es la concepción del poder o la geometría del poder, entendido éste como una visión nueva de la disposición de los poderes. Analizar la posibilidad de una sociedad socialista en la actual y tradicional geometría del poder nacional, estadal y municipal; la existencia de organismos del poder nacional como la Asamblea Nacional; del poder estatal como las gobernaciones y los poderes legislativos regionales; de los poderes locales como las Alcaldías.
¿Es con esta estructura vertical del poder que se puede transitar hacia el socialismo?
6.- La sociedad venezolana actual tiene, en su generalidad, valores propios del capitalismo como el egoísmo y el personalismo; la ausencia de valores ciudadanos como la responsabilidad, la justicia, la solidaridad, la igualdad, el respeto hacia el otro, en fin, subordina el interés social al particular, lo que se manifiesta, aún en nuestras propias filas, como el “deber ser” del “revolucionario”, en primer lugar debe estar el beneficio personal por encima de la revolución, haciendo posible la subordinación del interés de la revolución al interés personalísimo.
¿Con estos valores podemos atravesar el sendero revolucionario hacia el socialismo?
7.- Por último, la existencia de lo que considero “formas de propiedad no social” entendidas éstas como propiedad mixta, privada, cooperativa, entre otras, es necesario discutirlo, para entender y comprender las relaciones sociales que se dan en este tipo de propiedad, saber quienes se apropian de lo producido socialmente, sea esto cultura, conocimiento, producción económica, etc. Esto significa que desde el punto de vista ideológico, la discusión política debe plantearse en la definición de la propiedad de los medios de producción, que es en definitiva lo que define a una sociedad socialista.
¿Son socialistas estas diversas formas de propiedad? ¿O son formas de propiedad intermedias que en definitiva transitarán hacia el socialismo?
¿Que hacer?
La cuestión determinante es tener una visión o aproximación general de la sociedad socialista que queremos; esto significa que debemos saber que se entiende por socialismo, experiencias particulares y a partir de ello caracterizar la sociedad socialista que queremos. Se hace imprescindible volver a los clásicos de las teorías del socialismo y a aquellos que han tenido posiciones que se pudieran catalogar de prosocialistas o socialistas en ciernes.
Releer la teoría marxista, en tanto teoría de la revolución y proyecto socialista, es decir un humanismo absoluto porque el eje fundamental de la revolución son los seres humanos, el sujeto colectivo; es democrático, integrador, en fin, es la filosofía revolucionaria, transformadora y cuya actividad está centrada en la conciencia transformadora del sujeto social.
El leninismo, como contribución a la lucha revolucionaria, entendido como una acción esencialmente socialista: crítica rigurosa e implacable de la sociedad actual y del imperialismo, de la fraseología “revolucionaria” de los aliados y de las tesis colaboracionistas difundidas y alentadas por los reformistas internos y externos. Como referente teórico es importante por su contribución al desarrollo del pensamiento socialista en lo relativo a la elevación de la conciencia revolucionaria de la sociedad.
Leerse a Bolívar en documentos fundamentales como la carta de jamaica, el congreso de Angostura y todos aquellos en los cuales esté plasmada la concepción de la sociedad que tenía el Libertador.
Volver a Antonio Gramsci, Rosa de Luxemburgo, Engels, Dolores Ibarruri, León Trotsky, Mao, el “che” Guevara, Fidel Castro, Galeano, Mariátegui, Chavez, entre otros, en fin, todos aquellos que de alguna manera han contribuido con sus luchas y aportes intelectuales a repensar una nueva sociedad y un nuevo ciudadano.
Por supuesto, no podemos dejar a un lado un documento fundamental como la constitución de la República Bolivariana de Venezuela porque en ella están contenidos elementos importantes para el tránsito hacia una sociedad socialista, tales como: libertad, igualdad, justicia, paz, soberanía, la vida, libertad, igualdad, solidaridad, democracia, responsabilidad social, corresponsabilidad, participación y protagonismo social, en fin, establecimiento de una República en un estado de derecho y de justicia.
Para concluir, se hace necesario unas consideraciones para evitar desviaciones en el estudio de la revolución bolivariana y de la sociedad venezolana, en el estudio ideológico y político para la construcción de una nueva sociedad profundamente democrática, revolucionaria, socialista a imagen y semejanza nuestra, donde el objetivo fundamental sea la mayor suma de felicidad del pueblo y un nuevo republicano.
Desviaciones que estarán presentes en ese estudio y las propuestas que surjan, pudieran enumerarse de manera general:
1.- Reformismo: pretende conservar la sociedad, suprimiendo algunos males de ella, proponiendo medidas de simple beneficencia o grandiosos planes de reformas con el pretexto de reorganización social, manteniendo la sociedad y la propiedad actual. Esto frena el desarrollo político, ideológico, social y cultural de la nación. Son los llamados curanderos sociales que prometen suprimir las diferencias sociales sin afectar al gran capital y sus ganancias.
2.- Pragmatismo: solo la lucha diaria, sin el estudio de los acontecimientos sociales generales y particulares, es lo que hace posible una nueva sociedad; la praxis revolucionaria sin la teoría revolucionaria, porque ella se irá construyendo según se desarrollen los acontecimientos. Esto es propio de los inmediatistas que solo responden a los hechos, sin estudiar las consecuencias de la acción.
3.- El gatopardismo: parecido al reformismo, solo que los cambios cosméticos pretenden dar una visión general de justa distribución de los bienes producidos, pero que en la realidad son dádivas que tratan de minimizar el descontento social; en lo educativo lo podemos ver con rediseños curriculares que solo cambian nombres a las actividades académicas, pero sin propiciar acciones transformadoras de la sociedad. Es decir, cambiar para que nada cambie.
4.- Dogmatismo: posiciones fijadas, que no acepta cambios, transplante de experiencias vividas en otras sociedades, copias de modelos sin la rigurosidad del estudio pertinente; aquí es forzoso mencionar lo que en el manifiesto comunista se expresa. “….la aplicación práctica de estos principios dependerá siempre, y en todas partes, de las circunstancias históricas existentes…” y que no “…se pueden hacer las revoluciones premeditada y arbitrariamente y que éstas han sido siempre y en todas partes una consecuencia necesaria de circunstancias que no dependen en lo absoluto de la voluntad y la dirección de unos u otros partidos o clases enteras”.
Federico Engels lo afirma en una carta al definir al marxismo como “Una guía para la acción……nuestra teoría es una teoría de desarrollo, no un dogma a aprender de memoria y a repetir mecánicamente”.
Hasta aquí estas consideraciones, muchas quedan pendientes aún, pero lo que si es cierto y debe quedar claro es que la revolución bolivariana debe transitar su propio camino hacia el socialismo, desarrollando su propia teoría cuya flexibilidad, plasticidad histórica e imperativo de concreciones eviten la tentación de cambiar para que nada cambie, en resumen, debe evitar la tautología histórica en su revolución.
Concluiré con dos consignas:
La primera, que se ha hecho universal, no por su repetición sino por su contenido:
¡!!!!!!!!!!!!! Solo el pueblo salva al pueblo ¡!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Y la segunda que define al proceso revolucionario bolivariano en su propósito de transitar hacia el socialismo:
¡!!!!!!!!!!!!!! Patria, socialismo, o muerte, venceremos ¡!!!!!!!!!!!!!!!
Los sucesos de los últimos días en el caso de RCTV, han sido una muestra de la debilidad de la oposición para convencer a la gente de lo “legitimo” de su actuación; es en verdad una lastimosa manifestación de debilidad, ausencia de estrategia política para sumar voluntades alrededor de una postura anti-gobierno, demostración de vacío intelectual y lo mas triste, encontrarse solos ante un desierto de pueblo que no los acompaña con el mismo aliento de los días de abril de 2002.
El espíritu de cada uno de ellos debe estar inundado del dolor que produce la desesperanza, de lágrimas que corroen lo mas noble del ser humano, su dignidad; y es precisamente ese valor que ha sido pisoteado una vez mas por quienes creyéndose estar por encima del Estado y sus instituciones, condujeron a un sector importante de compatriotas a tomar partido ante una decisión soberana del Estado de no renovar una concesión, que por su naturaleza, llegaba a término el 27-05-2007 y que fue concedida a un particular para explotar una actividad de naturaleza pública por un tiempo determinado.
En los próximos días, una vez superada la polvareda y la consolidación de la televisora de servicio público (TVES), quienes fueron llevados a asumir una posición de desobediencia y a defender intereses que no eran suyos, entenderán que fueron utilizados sin el menor respeto por su dignidad, sin escrúpulos y burlados en su buena fe. Ahora las preguntas serán: ¿Que hacer? ¿Hacia donde voltear? cuando el acero del dolor toque lo más íntimo del ser y ante la desesperanza solo se vea el verdadero rostro de la ignominia. Voltearán la cara hacia Peter Bottome, Marcel Granier, Eladio Lares, Alberto Federico Ravell, Miguel Ángel Rodríguez, Berenice Gómez (la bicha), Carla Angola, Gladys Rodríguez, Kiko Bautista, Teodoro Petkoff, Oscar Pérez, Antonio Ledezma, Julio Borges, Manuel Rosales y otros que no merecen la pena nombrarlos, y verán el rostro sonreído de quienes sin importarles el dolor ajeno les dirán: la batalla no esta perdida, vendrán otras luchas, mientras tanto confórmense con haber participado en las “gloriosas” jornadas por la defensa de la “libertad” de expresión y los derechos civiles.
Que tristeza corroerá sus almas ante la impotencia, la desesperanza, el engaño y saber que esos líderes no han perdido nada porque su destino es ser perdedores pero no quieren estar solos en sus derrotas.
Ánimo, fuera el desaliento y la desesperanza, que Venezuela es para todos y muchos de ustedes merecen nuestro respeto y seguro estoy que nuestras manos se las daremos en un acto de solidaridad y amor, que como buen revolucionario lo sabemos hacer.
Patria, una sola para los compatriotas de buena fe; socialismo, porque solo en el seremos libres; muerte, porque se nos va la vida si no alcanzamos la redención del pueblo; venceremos, porque ese es nuestro destino.
Jorge Enrique Doria. Coordinador Brigada Universitaria Moral y Luces “Francisco de Miranda”.