PREMISAS TEÓRICAS QUE SUSTENTAN LA ACCIÓN INVESTIGATIVA EN LOS POSTGRADOS UNIVERSITARIOS VENEZOLANOS.
(Reporte final de
trabajo)
INVESTIGADORES:
Dra. Migdy Chacín
(Coordinadora)
Dra. Juana Ojeda
de López
Dr. José Padrón
Guillén
Caracas, Abril de
1999
REVISTA EDUCACION Y CIENCIAS HUMANAS, Año IX, nº 17 julio-diciembre de 2001
Reproducido en: http://www.casallero.com/Finanza/bloque_mutuo_sistema_operativos.asp
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El trabajo se ubicó en dos grandes programas de investigación mundialmente desarrollados en la actualidad: primero, el de mayor amplitud, el programa orientado a explicar la acción humana en distintos marcos socioculturales típicos y, segundo, el programa más concreto de explicar la investigación académica, con énfasis en el ámbito de los postgrados universitarios.
El programa amplio de estudios sobre la
acción en el área de las Ciencias Sociales y de carácter no filosófico tiene un
comienzo muy definido en los estudios liderados por Parsons y Shils en el
Massachussets Institute of.Technology durante la década de los ’30 (véase
Parsons y Shils, 1961). Para ese entonces se vislumbró la posibilidad de
analizar la sociedad y los hechos sociales en términos de ‘acciones’, punto de
vista que con el correr del tiempo ha ido demostrando una fecundidad cada vez
mayor. Actualmente, dicho programa ha adquirido una fuerza particular en dos
vertientes de amplio interés: el estudio de las organizaciones y del
comportamiento organizacional (por ejemplo, Argyris y Schön, 1978, y, en
Venezuela, Picón, 1994) y el estudio del discurso y la comunicación (entre
muchos otros, Van Dijk, 1977).
El programa en torno a los procesos de
investigación (también en el área de las Ciencias Sociales y de carácter no
filosófico) tiene un origen más bien difuso, pudiendo asociarse en general a
las necesidades prácticas que confrontaron las academias durante este siglo en
materia de institucionalización de la investigación. La mayoría de los estudios
vinculados a esas necesidades tuvieron un carácter prescriptivo y procedimental
o, en todo caso, empírico: función de la investigación, interrelaciones con la
Docencia y la Extensión universitarias, productividad y niveles de desarrollo,
mecanismos operativos, etc. (para una reseña al respecto, véanse Dockrell
y Hamilton, 1983, y Dendaluce,
1988).
En
la actualidad, considerando el caso de Venezuela, uno de los programas de mayor
producción en torno a los procesos de investigación social es el que comenzó a
desarrollarse dentro del Doctorado en Educación de la UNESR, en el área de
Investigación-Docencia (ahora extendido a varios postgrados del país), con más
de 40 trabajos elaborados, incluyendo libros, artículos en revistas,
conferencias y ponencias, materiales en disquete y CD Rom, Tesis de Grado..., y
unos 20 proyectos en curso (para un listado de los productos y planes más
recientes, véase Linea-I, 1999).
La
orientación de este programa venezolano está en proveer modelos parciales de los procesos de
investigación, tales que, una vez terminados y sumados todos, permitan una
‘descripción completa’ de dichos procesos. Así, algunas tesis de grado estudian
la investigación viéndola como un proceso lógico, otras la ven como un proceso
cognitivo, otras como un hecho discursivo, otras como un hecho sociológico y
otras como un hecho organizacional. Se espera que, dentro de poco, una vez
concluidos e integrados entre sí todos esos trabajos individuales, pueda
obtenerse un solo modelo global amplio de los procesos de investigación.
Después, sobre la base de un modelo de ese tipo, podría pasarse a explicaciones
e intervenciones en el terreno de la enseñanza y el aprendizaje de la
investigación, que conforma un importante subprograma de la Línea.
Precisamente, es éste el programa más
concreto donde se ubicó el presente estudio: el análisis de la investigación
desde el punto de vista de la acción organizada. En cuanto a sus relaciones con
los dos grandes programas de investigación que acaban de señalarse, el trabajo
no constituyó de ningún modo un aporte completo, sino más bien un conjunto de
datos observacionales obtenidos a partir de ciertas categorías teóricas
elaboradas dentro de esos dos programas (con lo cual se trató, colateralmente,
de chequear la potencia empírica de dichas categorías), datos que pueden luego
ser incorporados a otros estudios más completos y amplios. En ese sentido, este
estudio sólo aporta un conjunto parcial de información empírica referida, como
se dirá más adelante, a ciertos sustratos de orden epistémico (cognitivo) que funcionan
como generadores parciales de los estilos y modalidades de acción investigativa
en el ámbito particular de los postgrados venezolanos.
El estudio estuvo encaminado a identificar algunos elementos del conjunto de creencias, visiones y concepciones concretas que, desde el punto de vista de una Teoría de la Acción, subyacen a las ejecuciones prácticas de la investigación social en los postgrados de las universidades venezolanas.
Técnicamente, ese conjunto de “creencias, visiones
y concepciones” constituye el conjunto
epistémico, así llamado por muchos autores (entre ellos Van Dijk)[1].
La noción parte de un esquema teórico de la Acción, según el cual las personas
van construyendo y reacomodando mentalmente un sistema de convicciones acerca
de cómo es el mundo y cómo son muchas de sus situaciones (sistema de creencias), acerca de cómo puede operarse eficientemente
en la formulación y solución de problemas o necesidades situacionales e
intelectuales (sistema procedimental)
y acerca de cuáles situaciones resultan preferibles a otras en una escala
jerárquica (sistema de valores), todo
ello estrechamente interconectado (aun no se ha logrado definir las reglas
concretas de interconexión entre creencias, procedimientos y valores).[2]
Este sistema de convicciones funciona en el
individuo como filtro estable o como marco previo de análisis y abordaje de
cualquier acción que se le plantee, en atención a cuatro instancias que también
son clave en ese mismo esquema teórico de la acción[3]:
(a) en la instancia de las reglas de
interpretación, el actor acude a su conjunto epistémico para describir y
explicar cada una de las situaciones en que se ve involucrado y en que ve
involucrados a otros actores; (b) en la instancia de las reglas de evaluación, el actor decide el grado de conveniencia o
inconveniencia, satisfacción o insatisfacción, de cada una de las situaciones
previamente descritas y explicadas según las anteriores reglas, así como de las
situaciones finales efectivamente
obtenidas; (c) en la instancia de formulación de objetivos (situaciones finales deseadas), el actor
parte de su conjunto epistémico para definir cuál será la situación ideal que
puede sustituir a la situación real en que está involucrado y que puede haber
evaluado como deficitaria o mejorable; (d) en una instancia de formulación de
pasos o subacciones de logro (situaciones
intermedias), el actor recurre a su conjunto epistémico para diseñar los
pasos más efectivos según criterios de eficacia y eficiencia. Todo esto se aplica
no sólo al actor individual en planos
circunstanciales de acción, sino también al actor colectivo, en el plano de la acción
organizacional, como es el caso de los postgrados universitarios.
Visto de ese modo, resulta evidente que el
concepto teórico de conjunto epistémico es
de especial interés para explicar tanto los estilos y modalidades de acción
como las tendencias a actuar de un modo u otro ante determinadas situaciones y
dentro de ciertos contextos. Aplicado
al caso de la investigación universitaria, la identificación de los elementos
que configuran ese conjunto epistémico (aunque sólo sea parcialmente, como es
el caso de este estudio) permitiría explicar por qué la investigación educativa
ocurre del modo en que ocurre y permitiría también imaginar algunos posibles
diseños de intervención para mejorar las prácticas deficitarias. Fue en este
sentido en que se formuló el objetivo de este trabajo.
En cuanto a los planteamientos metodológicos,
el trabajo quedó diseñado en dos fases de búsqueda: primero, un estudio teórico
orientado a formular categorías de análisis dentro de un marco conceptual
amplio; segundo, el estudio empírico propiamente dicho, que consistió en
observar cómo se comportaban ciertos factores (asociados a las categorías de
análisis formuladas en la fase anterior) en un grupo de 13 postgrados
universitarios previamente seleccionados.
Es importante hacer notar que este trabajo no
se acogió a un enfoque medicional o empirista-inductivo, de corte
probabilístico. Por esa razón, no se utilizó una instrumentación estructurada
para la fase de observación de campo. En tal sentido, no existe una relación
uno-a-uno, ni tampoco una correlación a nivel de detalle, entre conceptos
teóricos, categorías observacionales y variables de datos. Asumiendo un enfoque
epistemológico muy diferente, la función de la fase de estudio teórico se
orientó a proveer una plataforma amplia que permita a cualquier observador
interpretar profundamente las realidades bajo estudio (cualquier postgrado
universitario), con una total flexibilidad para describir y organizar los
datos. Este enfoque se opone, por tanto, a aquellos otros que imponen una
especie de camisa de fuerza al observador, sobre la base de un sistema de
variables, subvariables e indicadores finamente especificados. Se parte, más
bien, de la suposición metodológica de que los hallazgos pueden ser más
fecundos en la medida en que el observador goce de la libertad para agrupar y
reagrupar los datos recogidos en diferentes órdenes conceptuales, así como para
interpretarlos y reinterpretarlos desde distintas posiciones, pero siempre
dentro de un cuadro teórico firme, consistente y preciso que él está en la
obligación de dominar completamente.
Dentro de esta orientación, la primera fase,
la de estudio teórico, estuvo encaminada a proporcionar un sistema conceptual
básico, a partir del cual fuera posible sistematizar los datos observacionales
obtenidos en la segunda fase, sin seguir un patrón rígido de desglose de
conceptos teóricos hasta indicadores específicos en función de un instrumento
observacional cerrado. Puede decirse que la fase observacional fue un proceso
abierto, pero teóricamente fundamentado.
El primer hallazgo del estudio consistió en
establecer una equivalencia desde el concepto de Conjunto Epistémico, dentro de una teoría de la acción como la
mencionada arriba, hacia el concepto de Cultura
Organizacional, dentro de un enfoque organizacional, el cual resulta menos
abstracto y más próximo al plano observacional. De hecho, esto permitió de una
vez postular la idea de Cultura
Organizacional Investigativa, para hacer referencia directa al objetivo de
investigación planteado. De ese modo, se supuso que también los elementos de
una Cultura Organizacional Investigativa se
desagregan en tres clases de factores:
- Creencias:
son informaciones descriptivas y explicativas acerca de los procesos de
investigación. Las creencias pueden traducirse en proposiciones referenciales
que remiten al conjunto de representaciones mentales sobre, por ejemplo, qué es
investigar, qué función tiene la investigación en los postgrados, cómo se
generan las investigaciones, etc. Ejemplos típicos de estas proposiciones
referenciales son:
a) La investigación es un conjunto de
competencias que cada profesional aplica en su área de trabajo para resolver
determinados problemas.
a’) La investigación es un proceso altamente
socializado y sistemático a través del cual se construyen conocimientos y
tecnologías
b) Las tesis de grado tienen por función la
demostración de competencias individuales previstas en un diseño curricular.
b') Las tesis de grado tienen por función
producir conocimientos y tecnologías en función de demandas sociales y sobre la
base de agendas colectivas de trabajo.
c) Se aprende a investigar en las aulas de
clase, en las cátedras de metodología y en los seminarios de investigación.
c') Se aprende a investigar en los centros de
investigación, al lado de investigadores expertos, viendo cómo lo hacen e
intentando hacerlo bajo la supervisión de ellos.
- Esquemas
procedimentales: son informaciones descriptivas de procedimientos,
operaciones e instrumentaciones de investigación. Pueden traducirse en
proposiciones operativas (definiciones operacionales) que remiten a una
estructura de procesos o a una rutina de ejecución (en el terreno de la
investigación es casi siempre heurística y muy pocas veces algorítmica).
Ejemplos típicos de estas proposiciones operativas son:
d) El investigador debe dedicarse primero al
estudio de campo, para realizar observaciones que luego son estructuradas en
mediciones de variables.
d') El investigador debe primero definir un
enfoque epistemológico en atención al cual se derivan las posibilidades de ir
primero al campo o, en cambio, a las teorías.
e) El proyecto de tesis debe ser redactado en
términos de una investigación completa a la que sólo le falta la aplicación de
los instrumentos de recogida de datos.
e') El proyecto de tesis debe ser concebido
en términos de un plan de trabajo y no de ejecución, la cual es posterior al plan
y dependiente de la adecuación de éste, por lo cual ambas cosas no deben
mezclarse.
f) Para realizar una investigación debe
primero formularse el problema, luego observar y medir, luego plantear un
sistema de hipótesis verificable mediante un diseño experimental y finalmente
interpretar los resultados a la luz de una teoría.
f') En los enfoques medicionales y empiristas
la investigación parte de observaciones y mediciones para terminar en la
verificación de un sistema de hipótesis teóricamente interpretada. En los
enfoques deductivistas la investigación va del problema a las teorías y de allí
a hipótesis teóricas generales de las cuales pueda inferirse una respuesta al
problema planteado, respuesta que debe ser contrastable.
-Valores:
son preferencias jerarquizadas dentro de un cierto sistema. Pueden traducirse
en proposiciones axiológicas (comparativas, del tipo ‘p es preferible a q’ o ‘p
es más conveniente que q’ o ‘p está por encima de q’, etc.). Ejemplos típicos
de proposiciones de este tipo son:
g) La docencia es la función primordial de
los postgrados y está por encima de la investigación, aunque ésta también es
importante.
g') La investigación es generadora de la
docencia y es anterior a ésta.
h) El académico se mide, más que por otra cosa,
por el cumplimiento de sus funciones dentro de un sistema institucional.
h') El académico se mide básicamente por su
producción intelectual.
i) Quien no sepa investigar es mejor que no
lo haga.
i') Es preferible hacer una mala
investigación que luego pueda ser tomada como referencia de aprendizaje antes
que no investigar.
El
segundo logro teórico del estudio consistió en evaluar e integrar al resultado
antes señalado una distinción elaborada con anterioridad en el mismo seno de la
Línea de Investigación (ver Padrón, 1994 y Ojeda de López, 1998), distinción
según la cual existen dos tipos de concepciones opuestas en materia de
investigación universitaria: la Concepción Escolar
o Curricular y la Concepción Gerencial. La utilidad de esta distinción
al ser integrada al concepto de Cultura
Organizacional Investigativa está en que permite agrupar los tres tipos de
elementos arriba señalados (creencias, esquemas procedimentales y valores) en
dos campos interpretativos opuestos, con lo cual puede ya hablarse más bien de
dos tipos de Cultura Organizacional Investigativa: una Cultura Curricular y una Cultura
Gerencial.
Antes de precisar cada una de estas dos concepciones conviene ilustrar el modo en que las creencias, esquemas procedimentales y valores pueden separarse en relación con los dos campos interpretativos correspondientes a la distinción Curricular/Gerencial. Para ello se puede volver a las proposiciones a – f, puestas antes como ejemplos e imaginar una tabla cuyas columnas separen aquellas proposiciones ubicadas dentro de una cultura curricular de aquellas otras ubicadas en una cultura investigativa y cuyas filas agrupen dichas proposiciones en creencias, esquemas procedimentales y valores (véase la Tabla 1).
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|
CULTURA CURRICULAR |
CULTURA GERENCIAL |
|
CREENCIAS |
a) La
investigación es un conjunto de competencias que cada profesional aplica en
su área de trabajo para resolver determinados problemas. b)
Las tesis de grado tienen por función la demostración de competencias individuales
previstas en un diseño curricular. c) Se
aprende a investigar en las aulas de clase, en las cátedras de metodología y
en los seminarios de investigación. |
a’)
La investigación es un proceso altamente socializado y sistemático a través
del cual se construyen conocimientos y tecnologías. b')
Las tesis de grado tienen por función producir conocimientos y tecnologías en
función de demandas sociales y sobre la base de agendas colectivas de
trabajo. c')
Se aprende a investigar en los centros de investigación, al lado de
investigadores expertos, viendo cómo lo hacen e intentando hacerlo bajo la
supervisión de ellos. |
|
ESQUEMAS PROCEDIMENTALES |
d) El
investigador debe dedicarse primero al estudio de campo, para realizar
observaciones que luego son estructuradas en mediciones de variables. e) El
proyecto de tesis debe ser redactado en términos de una investigación
completa a la que sólo le falta la aplicación de los instrumentos de recogida
de datos. f)
Para realizar una investigación debe primero formularse el problema, luego
observar y medir, luego plantear un sistema de hipótesis verificable mediante
un diseño experimental y finalmente interpretar los resultados a la luz de
una teoría. |
d')
El investigador debe primero definir un enfoque epistemológico en atención al
cual se derivan las posibilidades de ir primero al campo o, en cambio, a las
teorías. e')
El proyecto de tesis debe ser concebido en términos de un plan de trabajo y
no de ejecución, la cual es posterior al plan y dependiente de la adecuación
de éste, por lo cual ambas cosas no deben mezclarse. f')
En los enfoques medicionales y empiristas la investigación parte de
observaciones y mediciones para terminar en la verificación de un sistema de
hipótesis teóricamente interpretada. En los enfoques deductivistas la
investigación va del problema a las teorías y de allí a hipótesis teóricas
generales de las cuales pueda inferirse una respuesta al problema planteado,
respuesta que debe ser contrastable. |
|
VALORES |
g) La
docencia es la función primordial de los postgrados y está por encima de la
investigación, aunque ésta también es importante. h) El
académico se mide, más que por otra cosa, por el cumplimiento de sus
funciones dentro de un sistema institucional. i)
Quien no sepa investigar es mejor que no lo haga. |
g')
La investigación es generadora de la docencia y es anterior a ésta. h')
El académico se mide básicamente por su producción intelectual. i')
Es preferible hacer una mala investigación que luego pueda ser tomada como
referencia de aprendizaje antes que no investigar. |
TABLA 1: Ejemplos de
proposiciones que expresan creencias, esquemas procedimentales y valores,
desagregadas en dos campos interpretativos opuestos dentro de una Cultura Organizacional
Investigativa.
Una descripción de la Cultura Curricular puede inferirse de dos creencias características: según la primera, el entorno social y sus demandas de conocimientos y tecnologías van por un camino independiente y diferente al de los procesos de investigación universitaria. Según la otra, la investigación es un asunto individual, que está enmarcado dentro de las competencias que se pretende promover a partir del perfil de egreso formulado en un curriculum. De esas dos creencias pueden deducirse otras creencias, ciertos esquemas procedimentales y ciertos valores:
El primero de
ellos es que se educa "para el individuo" y no para los intereses de
las colectividades. Otro supuesto es que el alumno está limitado nada más que a
"aprender-a-investigar", pero no propiamente a
"investigar". Por tanto, las investigaciones realizadas por los
estudiantes y por los docentes de menor escalafón sólo son vistas como un hecho
que es objeto de evaluación, como una acción escolar calificable, pero no como
un producto que puede ser aprovechado dentro de algún plan global de
investigación. De acuerdo a esta cultura curricular, las tesis de grado tienen
sentido sólo en cuanto son evaluables por un jurado, pero no para ser
incorporadas a planes globales ni para fundamentar tomas de decisión. Así,
pues, todo el interés de nuestras universidades en materia de investigaciones
se limita a evaluar, aprobar o desaprobar, ya que ese tipo de cultura no
atiende seriamente a las posibilidades de que una tesis, por ejemplo, sea un
elemento útil con respecto a una determinada área de consumo de conocimientos.
(...) Siendo así, la CE carece de otra preocupación que no sea la calidad
interna, de corte estrictamente metodológico, y es incapaz de ver más allá de
las estructuras del curriculum, el cual, por su parte, en materia de
investigaciones tampoco ve hacia los mercados de conocimiento. (Padrón, 1994: 113-114)
Por otra parte, la Cultura Gerencial parte de los opuestos de esas dos creencias: primero, la investigación universitaria está en función de las demandas de conocimientos y tecnologías provenientes de la sociedad y, segundo, la investigación es un hecho colectivo y, por tanto, organizacional y gerenciable, que compromete a la universidad como institución:
La Concepción Gerencial (CG) se caracteriza por ver los procesos de producción de conocimientos como una acción supraindividual que, trascendiendo los límites de vida o dedicación de cada investigador, se correlaciona con épocas históricas, con períodos culturales y con redes de necesidades e intereses: más que un Newton o un Einstein, para la CG importa, por ejemplo, el problema de la gravitación y de sus aplicaciones. Vista como acción global, la producción de conocimientos es considerada como un hecho organizacional, como una actividad que sólo es rendidora en la medida en que los trabajos parciales e individuales se aglutinen alrededor de sistemas de objetivos, planes, tecnologías, estructuras de procesos, controles, vías de alimentación-suministro, etc., todo enmarcado en significativos análisis de las demandas sociales.
Yendo,
en un sentido específico, al caso de las universidades, la CG se distingue por
ver las investigaciones universitarias como auténticos procesos de producción de
conocimientos en el sentido general antes expuesto y no como mero ejercicio
curricular que sólo permite, en el mejor de los casos, crear destrezas
metodológicas y "formar investigadores". Según la CG, aún las más
modestas tesis de grado, los más sencillos trabajos de ascenso, las más
ordinarias ponencias a eventos académicos y hasta las más cotidianas
asignaciones estudiantiles son consideradas como elementos de un sistema
organizacional conducido a la investigación, a la generación de productos de
conocimiento destinados a algún ámbito de consumo. La CG parte de la necesidad
de que las universidades creen, desarrollen
y conduzcan estos sistemas organizacionales, contando con esa gran
potencialidad de recursos humanos que son los estudiantes y los docentes, en
cuanto posibles investigadores. Estos sistemas organizacionales deben ser
capaces de analizar el mercado, de diseñar redes de problemas investigativos,
de distiribuir a estudiantes y docentes alrededor de las funciones y tareas
planteadas según esas redes problemáticas, de asignar recursos y asistencia
técnica, de promover y difundir los productos logrados y, finalmente, de
realimentar el sistema.(Ibidem).
La posibilidad más concreta de observar un Postgrado desde el ángulo de este doble campo interpretativo de Cultura Organizacional Investigativa está en identificar cuáles creencias, esquemas procedimentales y valores se manifiestan según seis criterios particulares:
- La responsabilidad de la Investigación: se refiere al análisis de aquellos datos observacionales que permitan decidir si la investigación es concebida (regulada y preferida) como asunto que compete sólo al individuo investigador o, en cambio, como asunto que compete a la organización.
- El nivel de cohesión de las Investigaciones producidas: se refiere al análisis de aquellos datos observacionales que permitan decidir si las investigaciones producidas son concebidas (reguladas y preferidas) como trabajos independientes entre sí o, en cambio, como un conjunto organizado, tal que todos los trabajos mantengan entre sí nexos de interdependencia en torno a un programa colectivo.
- El destino del producto investigativo: se refiere al análisis de aquellos datos observacionales que permitan decidir si las investigaciones producidas van a parar a los estantes de alguna biblioteca universitaria o, en cambio, a núcleos de tomas de decisión en la propia organización o en la sociedad.
- La Enseñanza de la Investigación y la formación de investigadores: se refiere al análisis de aquellos datos observacionales que permitan decidir si la formación de investigadores tiene lugar sólo dentro de los diseños curriculares, en las aulas de clase, o, en cambio, en los centros de investigación, al lado de investigadores experimentados.
- El control de los métodos y operaciones: se refiere al análisis de aquellos datos observacionales que permitan decidir si los criterios de evaluación de investigaciones son sólo de carácter metodológico interno o si, en cambio, se ubican en relación con los tipos de demanda social y con requerimientos de eficiencia organizacional.
- Estructura organizativa: se refiere al análisis de aquellos datos observacionales que permitan decidir si la investigación está organizada alrededor del curriculum y la docencia o, en cambio, alrededor de alguna entidad que funja como gerencia de investigaciones, externa al curriculum.
Esta agrupación permitió relacionar la fase de estudio teórico con la fase de observación de campo. Para ésta se tuvo en cuenta la doble categoría de “Curricular vs Gerencial”, la cual se orientó observacionalmente en atención a los seis criterios de caracterización que se acaban de explicar. Todo esto puede resumirse en la Tabla 2.
CRITERIO
|
CULTURA
CURRICULAR |
CULTURA
GERENCIAL |
|
1. Responsabilidad de la Investigación |
El individuo es el único responsable de su
investigación: así, el tesista y su tutor quedan aislados, abandonados por la
institución y prácticamente a la defensiva. Esto se infiere de la misma función que se le asigna
a la investigación: se trata de demostración de competencias y éstas son
siempre de naturaleza individual. |
La responsable es la Institución, quien en todo
momento brinda apoyo y solidaridad al tesista y al tutor, ya que ella es la
más interesada en el éxito de la investigación. Esto se infiere de la función asignada a la
investigación: se trata de satisfacer necesidades de conocimiento y, por
tanto, es la Institución la que responde por los individuos. |
|
2. Nivel de cohesión |
Las investigaciones son totalmente dispersas e
inconexas entre sí. Cada quien debe escoger su propio tema de trabajo y cada
quien debe decidir los criterios de adecuación. Esto se infiere de la
característica anterior. |
Tanto los temas de trabajo como los criterios de adecuación
son previamente definidos por la Institución, quien conoce el mercado y sus
demandas de conocimiento y quien, en atención a ello, diseña “redes de
problemas” y “Programas de Investigación” capaces de cohesionar los esfuerzos
individuales. |
|
3. Destino del producto |
Los resultados de la investigación van a parar a
las gavetas de los escritorios o, en el mejor de los casos, a los estantes de
la biblioteca. Esto se infiere de la función asignada: si sólo se trata de
demostrar competencias, entonces la tesis ya no tiene sentido una vez que
cumplió esa función. |
Los resultados de trabajo son difundidos y
colocados por la Institución en las áreas sociales que constituyen demanda
para dichos resultados. Esto se infiere de la función asignada: satisfacer
necesidades de conocimiento. |
|
4. La Enseñanza de la Investigación y la
formación de investigadores. |
Está en manos de los profesores de metodología,
quienes no suelen investigar (es difícil que sepa investigar quien nunca
investiga). La formación de investigadores se limita al aula, a las clases de
metodología. Esto se infiere de la función netamente curricular que se le
asigna al Trabajo de Grado. |
Está en manos de los mismos investigadores de la
universidad, aquéllos que coordinan los programas de investigación y las
redes de problemas. El ambiente natural de formación de investigadores está
en las “Líneas” y en los “Centros de Investigación”. Esto se infiere de la
función asignada: se aprende a investigar investigando y viendo a quienes
saben hacerlo. |
|
5. El control de los métodos y operaciones |
Se oscila entre dos extremos: el de la rigidez
metodológica (sólo los enfoques estadísticos) y el de la anarquía
metodológica (investigación como charlatanería e iluminismo). Esto se infiere
de la característica Nº 2. |
Hay unificación bajo el criterio de confiabilidad, en función de tomas de
decisión de mínimo riesgo. Las
operaciones de investigación deben ofrecer tal confiabilidad que sus
resultados puedan fundamentar decisiones óptimas en el área de la demanda. |
|
6. Estructura organizativa |
La misma del curriculum |
Una gerencia de investigaciones interrelaciona
las demandas de conocimiento con el trabajo de los tesistas y tutores, bajo
el diseño de Programas de Investigación. |
TABLA
2: caracterización de dos posibles culturas investigativas contrapuestas, sobre
la base de seis criterios de análisis y para efectos de orientación
observacional.
Para esta fase se seleccionaron trece
postgrados y en ellos se aplicó un proceso de recogida e interpretación de
datos en atención a la plataforma teórica lograda durante la primera fase. Como
ya se dijo en la sección 2 al hablar de los planteamientos metodológicos, esta
fase observacional exigió un total dominio teórico que no estuvo limitado a
establecer correlaciones rígidas entre conceptos abstractos y datos concretos
(al modo de los instrumentos cerrados de recolección de datos en el enfoque
medicional de corte estadístico), sino que permitió flexiblemente una amplia movilización
sobre las realidades estudiadas. En ese sentido, los observadores se sintieron
libres de aplicar los conceptos teóricos a los postgrados observados, hasta el
punto de que, para algunos sectores que se manifestaron como especiales durante
el trabajo de campo, se hizo necesario introducir colateralmente otros
conceptos teóricos no previstos en la fase anterior, pero que habían sido
producidos en el marco de las actividades de esta Línea de Investigación (en
particular, se hizo uso de los conceptos teóricos relativos a las estructuras sincrónica y diacrónica de los procesos de investigación, para poder analizar
algunos sectores reales que se evidenciaron como interesantes, tal como las
relaciones entre tutores e investigadores).
En el ‘Anexo’ se reseñan los datos de los
postgrados universitarios observados, así como la información de detalle. En
general, los hallazgos se resumen a continuación, desagregados en tres dominios
observacionales.
En los postgrados observados se encontraron los siguientes
elementos de la Cultura Organizacional
(CO) con características pertenecientes a la CE:
·
El
investigador debe buscar su tutor.
·
No
existe un espacio para realizar los trabajos de tutorías.
·
No
hay líneas de investigación.
·
Los
tutores pueden ser personal de planta del postgrado, o no serlo.
·
El
postgrado no posee biblioteca.
·
No
es competencia de la institución el proceso de investigación.
·
El
tesista va a la defensa sin conocimiento de aceptación o rechazo por parte del
jurado examinador.
·
En
algunos casos, los jurados se reúnen con anterioridad con los tesistas. Los resultados de las investigaciones no se
publican ni divulgan.
·
No
existe formalidad para las asesorías.
·
El
asesor particular esta dentro de los costos del investigador.
·
Los
trabajos de investigación que se efectúan no atienden al sector productivo,
cumplen solo una función administrativa.
·
No
participa el investigador en la revisión de su propio proyecto de
investigación.
·
Los
trabajos de investigación reposan en la biblioteca.
·
Se
permite la inscripción de la tesis para el último semestre.
·
No
está normatizado el color de la carátula, el número de páginas y el estilo de
redacción del trabajo de investigación.
·
Se
debe entregar un proyecto de investigación y después de aprobado por el consejo
técnico, se puede desarrollar la indagación.
·
Se
realiza el anteproyecto de investigación en las cátedras de seminarios.
·
Los
jurados de la tesis pueden ser profesores del programa o no serlo.
Mientras tanto se destaca el hecho de que no se encontraron elementos
de la CO con características de la CG, intervinientes en la función de
investigación de los postgrados
observados.
Asociado a los elementos de la CO con una CE y una CG, se halla otro
referido a los procesos de la investigación en el cual se distinguen dos tipos
de investigación y dos maneras de hacerla: uno pertenece a la
investigación exclusivamente y otro
esta ligado a la función docente.
El primer tipo de exploración se cumple paralela a la función docente,
lo que hace preciso detallar esta última para poder comprenderlo.
La investigación como función docente se encuentra enmarcada dentro del
currículum que ofrecen las universidades en
cada programa de postgrado. En ella existe una serie de parámetros que
pueden señalarse como decisivos en cuanto al favorecimiento de esta actividad,
entre los que se destacan; las cátedras de formación académica que reciben los
participantes en metodología de la investigación que incluyen el problema de
las tutorías, los aprendizajes de metodología, la elaboración de los
anteproyectos y la ejecución de la tesis.
En cuanto al problema de las tutorías de tesis de grado, la consecución
de tutor es una labor personal, propia de los estudiantes, ya que los postgrados no garantizan tutor a los alumnos
que ingresan, sino que éstos deben buscarlos entre la planta de profesores o en
su defecto, en otras instituciones de educación superior, o contratar a
especialistas que se dedican a esa labor.
En los aprendizajes de metodología es donde se realiza el proceso de
formación metodológica que reciben los
cursantes a través de los seminarios y la asignatura de metodología de la
investigación, las cuales se desarrollan en forma simultánea a los demás
materias, entre estas las que pertenecen a las cátedras de formación general y de especialización de los programa que se dicten .
Esta formación metodológica no tiene prioridad de posición dentro del
currículum preestablecido, se cumple al principio en forma intermedia o al
final de la escolaridad, y constituye los créditos que deben cumplir los
aspirantes durante el postgrado, al igual que en las cátedras de formación
general y especializada.
En los postgrados observados, este proceso académico básico y
específicamente en las cátedras de metodología y seminarios, se deben elaborar y aprobar los proyectos de
investigación como requisito de la cátedra
y de los créditos académicos,
sin las exigencias de alguna línea de investigación, ni relacionados con la actividad productora de
la región.
El proyecto de investigación se ejecuta posterior a su aprobación por
un comité académico constituido para tal fin, en el cual no participa el
investigador, dentro de un lapso preestablecido y reglamentado por la
universidad, el cual se contempla en
forma ajena al tiempo de escolaridad, y puede durar hasta cuatro años contados
desde el inicio del postgrado.
Durante este proceso, el estudiante no debe tener pendientes cursos de
créditos académicos pertenecientes a su formación general y profesional.
Para mantener la regularidad de permanencia en el postgrado que se
curse, durante el proceso de realización y entrega del trabajo de
investigación, el cursante debe cumplir los compromisos administrativos
normatizados por la institución. Una
vez ejecutado y entregado el trabajo de investigación, el otro proceso por
cumplir es la defensa oral, la cual se puede realizar dentro de este lapso o fuera de él.
La defensa oral del trabajo de investigación es pública y se efectúa
bajo la evaluación del tutor y tres o más jurados examinadores, que pueden ser
profesores de planta asignados por la institución, en correspondencia con el
perfil académico y con los contenidos estudiados en la tesis.
Estos jurados cumplen diferentes funciones, por lo general no se reúnen
con el tutor e investigador para realizar conversaciones previas y entregar las
observaciones antes la defensa oral de la tesis, lo único que hacen es unificar
criterios de formalidad en cuanto a horario, lugar y fecha de la defensa.
Este último criterio se establece de mutuo acuerdo entre el
investigador, tutor y jurados, sin condicionamiento institucional.
Paralelo a este proceso básico que cumple la investigación centrada en
los estudiantes, se observa otro proceso, en el cual se desarrollan líneas de investigación. Estas pueden
desenvolverse del siguiente modo: existen trabajos de investigación que pueden
estar ligados o no a estas líneas, se
dan procesos de trabajos de ascensos y ponencias por parte de los docentes y
confrontaciones de experiencias en investigación a través de encuentros y
jornadas de investigación entre ellos.
En el punto anterior se describió que uno de los procesos básicos de la
investigación es la ejecución y defensa
de los trabajos de investigación. En
él es donde intervienen dos sujetos:
uno que funge como tutor asignado frecuentemente por la institución o elegido
por el investigador y otro en posición de asesorado que asume la
responsabilidad de consolidar y ejecutar un proceso de investigación orientado
por el tutor. Ambos se constituyen en sus
elementos de variabilidad.
Durante ese proceso de variabilidad, interactúan componentes de tipo
personal e institucional que se corresponden con las posiciones particulares
del tutor y del investigador. Los
componentes personales, incluyen las funciones, la posición social y el campo
de influencia de cada uno de ellos. Los componentes organizacionales abarcan
las políticas investigativas y las estructuras departamentales.
Estos elementos de variabilidad, que interactúan en la relación tutor e investigador se enmarcan dentro del estilo que presentan las investigaciones, definidas por su tipología, Inductiva-Concreta, Deductiva-Abstracta o Introspectiva-Intuitiva.
Independientemente del estilo que asuma de entrada la investigación, la
variabilidad de la estructura durante el proceso de investigación puede ser
sincrónica o diacrónica. En la estructura sincrónica, los elementos de
variabilidad se atribuyen a los componentes extraestructurales y
lógico-estructurales. El primero atiende los aspectos organizacionales
adscritos al contexto inmediato del investigador y el segundo al de la
investigación. Ambos aspectos interactúan, hasta definir su campo experiencial,
filosófico, teórico-informacional y el metodológico-operativo, estos campos
poseen permanencia hasta que cambie el estilo epistemológico de entrada.
Mientras sea permanente la interacción de estos cuatros elementos, el
componente lógico estructural estará identificado con la misma configuración,
dentro de su campo de variabilidad, en los aspectos metodológicos, empíricos y
teóricos y caracterizados por los campos de variabilidad del componente
extraestructural.
En la estructura diacrónica, los aspectos de variabilidad están
representados por el proceso individual de elaboración de un trabajo de
investigación al efectuarse en un lapso determinado y con un especifico autor y
en un proceso cultural atribuido a grupos sociales en momentos históricos. En
la descripción de los datos recabados en el trabajo de campo realizado en los
diferentes programas de postgrado estudiados se destacan, entre los aspectos de
variabilidad que sufre la investigación en la relación Tutor-Investigador, los
siguientes:
Durante la ejecución de una
investigación se detectó que el tutor y el investigador poseían la
responsabilidad absoluta del proceso y del cumplimiento de la investigación,
así como la decisión en cuanto a la línea de investigación por estudiar y el
espacio o lugar por utilizar para el trabajo de asesoría de la tesis.
Este trabajo tutorial no se encuentra institucionalizado por lo que hace difícil para el investigador contactar un tutor que pertenezca al programa, obligándolo a solicitar los servicios de tutores particulares que cumplan con los requisitos exigidos por la institución y a su propias expensas.
Los mismos elementos de variabilidad de la investigación observados, al
igual que aquellos de la relación tutor e investigador, se analizaron dentro de
una CE y CG que permitiera caracterizar la cultura investigativa de la
organización, encontrándose elementos que pudieron ser observados desde una
perspectiva netamente escolar. Entre estos, el hecho en el cual un investigador
asume un proceso de investigación sólo por cumplir un proceso académico y de
status profesional, sin considerar la satisfacción de las necesidades de
conocimiento de un sector del mercado.
Dentro de estos elementos se destaca que los postgrados no tienen una
planta de tutores, no poseen infraestructura para la investigación, no existen
líneas de investigación en las que el estudiante pueda insertarse desde el
comienzo del programa, las bibliotecas carecen de libros y revistas
especializadas para hacer investigaciones y, en el peor de los casos, no
existen. Igualmente, no es competencia de la institución el desarrollo de la
investigación y los resultados de la investigación no se publican ni divulgan.
A continuación se describen los elementos predominantes en la observación,
los cuales se enmarcaron dentro de una CE y CG de la función asignada a la
investigación en el nivel de postgrado.
·
El
investigador debe buscar su tutor.
·
No
hay un espacio para realizar los trabajos de tutorías.
·
No
existen líneas de investigación.
·
Los
tutores pueden ser personal de planta
del postgrado o no serlo.
·
El
postgrado no posee biblioteca.
·
No
es competencia de la institución el proceso de investigación.
·
El
tesista va a la defensa sin conocimiento de aceptación o rechazo por parte del jurado
examinador.
·
En
algunos casos, los jurados se reúnen con anterioridad con los tesistas.
·
Los
resultados de las investigaciones no se publican ni divulgan.
·
No
existe formalidad para las asesorías.
·
El
asesor particular es pagado por el
investigador.
·
Los
trabajos de investigación que se efectúan no atienden al sector productivo.
·
Los
trabajos de investigación solo cumplen una función administrativa.
·
No
participa el investigador en la revisión de su propio proyecto de
investigación.
·
Los
trabajos de investigación reposan en la biblioteca.
·
Se
permite la inscripción de la tesis solo
en el último semestre.
·
No
está normatizado el color de la carátula, el número de páginas y el estilo de
redacción del trabajo de investigación.
·
Se
debe entregar un proyecto de investigación y después de aprobado por el consejo
técnico, se puede desarrollar el
estudio.
·
Se
realiza el anteproyecto de investigación en las cátedras de seminarios.
·
Los
jurados pueden ser profesores del
programa o no serlo.
Dentro de los hallazgos de esta
investigación se destacan dos importantes productos: uno de carácter teórico y
el otro de carácter empírico u observacional. El primero ofrece un conjunto de
conceptos básicos a partir de los cuales es posible explicar las acciones investigativas
dentro de los marcos socioculturales que tienen lugar en los contextos de los
postgrados universitarios, lo que condujo a postular el concepto teórico de Cultura Organizacional Investigativa
como vía para concretar el conjunto
epistémico que subyace a la práctica investigativa en los contextos
estudiados. El segundo representa la sistematización de datos observacionales
recogidos en contextos universitarios de postgrado, en función de los conceptos
teóricos que se proponen. Más en detalle, estos hallazgos consisten en lo
siguiente:
4.1.1. La Cultura Organizacional Investigativa traduce el conjunto epistémico que subyace a todo
proceso de investigación. Este conjunto
epistémico es observable a través de proposiciones que expresan creencias,
esquemas procedimentales y valores y que se refieren al proceso de
investigación.
4.1.2. Este conjunto epistémico, equivalente a una Cultura Organizacional Investigativa, está en correspondencia con
un contexto cultural-académico de producción investigativa que puede ser curricular o gerencial, en atención a seis criterios observacionales: la
responsabilidad del investigador, el nivel de cohesión de las investigaciones producida,
el destino del producto investigativo, la enseñanza de la investigación y la
formación de investigadores, el control de los métodos y operaciones y la
estructura organizativa.
Para los casos en los que el conjunto epistémico responde a los intereses
de una cultura gerencial, se obtienen
acciones investigativas como respuesta a las demandas de necesidades de
conocimiento de la sociedad, obteniéndose un proceso de investigación colectivo
o transindividual. Dicho proceso es típico de una cultura organizacional (CO)
donde la visión de los procesos es característica de una concepción gerencial
(CG).
Para los casos en los que el conjunto epistémico responde a los
intereses de una cultura curricular,
se obtienen acciones investigativas como respuesta a demandas desvinculadas de
las necesidades sociales, obteniéndose un proceso de investigación particular o
individual. Dicho proceso es típico de una cultura organizacional (CO) donde la
visión de los procesos es característica de una concepción escolarizada
(CE).
4.2.1. La cultura organizacional
que subyace a la práctica de los procesos investigativos en contextos de
postgrados es típica de una concepción
escolar (CE). En las observaciones realizadas no se obtuvo referencias
acerca de la aplicación de una visión gerencial de este proceso, es decir, se
observó la ausencia de rasgos observables asociados a concepciones gerenciales (CG) en los procesos investigativos y en
su lugar se detectaron rasgos observables asociados a una concepción curricular.
4.2.2. El proceso investigativo
es centrado en el estudiante el cual es responsable de las partes centrales del
proceso: búsqueda del tutor, incorporación a líneas de investigación (observado
en muy pocos casos no como rasgo institucional sino espontáneo), búsqueda de información, etc. Este proceso
está igualmente marcado por una concepción
escolar (CE).
Estos resultados apuntan a una
caracterización parcial de los supuestos que subyacen a la práctica de la
investigación en los postgrados venezolanos. Los mismos criterios y conceptos
teóricos pueden ser usados para analizar cualquier postgrado en cualquier parte
del mundo y en cualquier momento. Para el caso de Venezuela, quedó en evidencia
que los postgrados están fundamentados en una cultura curricular. Sin embargo,
estas referencias teóricas aquí utilizadas podrían complementarse con otras
referencias distintas que, en conjunto, permitan un análisis global del objeto
de estudio. En tal sentido, queda abierto un camino para otras investigaciones.
Por lo demás, con este estudio quedaron validados los conceptos teóricos previamente elaborados dentro de la Línea de Investigación-Docencia, así como su utilidad para otras aplicaciones en el terreno observacional.
_________________________
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Picón, G. (1994): El Proceso de Convertirse en Universidad. Caracas: UPEL-UNESR.
1.- CASO: FACULTAD DE HUMANIDADES Y EDUCACIÓN, DE LA UNIVERSIDAD DEL
ZULIA
Los programas desarrollados por el postgrado funcionan en el edificio
Villa Luz, específicamente en el quinto, sexto
y séptimo piso, donde se da mayor importancia a los espacios destinados
para impartir actividades de clases. Allí se observó lo siguiente:
1.- El quinto piso esta destinado a las clases magistrales. Posee seis
(6) salones pequeños, con capacidad aproximada para 20 participantes.
2.- Las cátedras dictadas poseen tres unidades de créditos, solo al trabajo de tesis se le asignan más, dependiendo de la maest