LAS 3 ÚLTIMAS FRUSTRACIONES
José Padrón
27 de agosto de 2004
Re-publicado en:
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=3879
http://aporrea.org/dameletra.php?docid=9599
http://www.vive.gov.ve/paginas/documentos/doc10.html
http://www.hidroven.gov.ve/Noticias/noticia.asp?id=37
http://www.elistas.net/lista/radioataque/archivo/indice/261/msg/598/
Los opositores a Chávez, no los líderes políticos sino los ciudadanos comunes y corrientes que votaron por el SÍ, acaban de pasar por 3 duras frustraciones en cadena, en apenas unos ocho o diez días después del referéndum del 15 de agosto de 2004.
Primera frustración: los líderes de la Oposición les fabrican una primera ilusión, haciéndolos creer, contrariamente a lo que sostenían todas las encuestas y muchas teorías sociales, que los votos por el SÍ superarían ampliamente a los votos del NO. En la madrugada del 16 vieron derrumbarse esa ilusión y frustrada esa primera creencia.
Segunda frustración: inmediatamente sus líderes les fabrican una segunda ilusión, haciéndoles creer que esos resultados eran producto de un FRAUDE, que ningún organismo internacional los avalaría y que el fraude quedaría al descubierto en las primeras auditorías. En cuestión de horas la OEA y el Centro Carter hacen su primer anuncio en apoyo a esos resultados, luego lo hacen los demás observadores internacionales y a los dos o tres días todas las pruebas confirman los mismos resultados. Cae por tierra esa segunda ilusión y tiene lugar una nueva frustración.
Tercera frustración: de inmediato sus líderes les fabrican una tercera ilusión, haciéndoles creer que ellos tienen las pruebas irrefutables del fraude, les hablan de los topes matemáticos de las máquinas de Smartmatic y les prometen muy enfáticamente que esas pruebas en breve echarán por tierra los resultados emitidos por el CNE y los observadores internacionales (dijo Montaigne: "Nadie está libre de decir estupideces, lo malo es decirlas con énfasis"). Pero a los dos o tres días los expertos extranjeros en Estadística y Matemáticas contratados por ellos mismos les tumban esa tercera ilusión: nadie tiene ni una sola prueba de fraude, no hay pruebas de fraude. "Por ahora", no hay nada que hacer, más que mantener la esperanza y la disposición a seguir luchando, a seguir a la espera de alguna milagrosa prueba de fraude, que estaría a punto de llegar.
De ese modo, sus líderes están tratando de crearles una cuarta ilusión, pero esta vez sin muchas potencialidades de convicción ni de arraigo: que aquí ocurrirá lo mismo que en Perú, donde la OEA, luego de avalar de momento el triunfo de Fujimori en aquellas elecciones, a los tres meses se vio obligada a retractarse, ante las evidencias de un enorme fraude. Por cierto, esta ilusión es idéntica a aquella otra, días antes del referéndum, a propósito de los resultados adversos de las encuestas, cuando insistían en que aquí pasaría lo mismo que en Nicaragua, donde el "voto oculto" explicó las diferencias entre las encuestas previas y los resultados efectivos. Se trata sólo de esperar tres meses, para ver de nuevo rodar por tierra esta cuarta ilusión.
Esta ha sido la más vertiginosa y reciente cadena de ilusiones-frustraciones en los nobles, honestos, sencillos y respetables ciudadanos que se oponen a Chávez, cadena inducida y promovida por unos líderes tan torpes como deshonestos. Pero no han sido las únicas. Al fondo de aquellas terribles y amargas frustraciones del golpe de estado de Carmona el Breve y del paro petrolero, ha estado la insistente cantaleta de "mañana cae..., pasado mañana cae..., en una semana cae..." y de aquella otra cancioncita de "se va, se va, se va...". Y nada. No se fue. Ni se irá en unos dos años, por decir lo menos.
Conclusión: ¿por qué no convencerse de una vez por todas de que los líderes de la oposición son poco o nada confiables, de que son mendaces, truculentos, deshonestos y piratas de la política? ¿Por qué no convencerse de una vez por todas de que los dueños de medios masivos privados son en realidad personajes siniestros y nefastos, representantes del sector dominante que se resiste a la pérdida de privilegios de clase? ¿No es más sencillo y sensato darse cuenta de que los periodistas del tipo Colomina, Bravo, Mingo, Masó, Giusti, Poleo..., son verdaderos discapacitados mentales, con muy escasa preparación intelectual, con nula capacidad de razonamiento, algunos de ellos a un paso de la perturbación psicológica? ¿No resulta mucho más sano darse cuenta de que programas del tipo Grado 33, Aló Ciudadano, la Entrevista, etc., son auténticos laboratorios de manipulación, verdaderos atentados al derecho a la información y todo un enorme insulto a la inteligencia?
La cura y prevención contra las frustraciones políticas no está en las salas de psiquiatría ni, mucho menos, en la salida de Chávez, sino en la liberación de las ataduras y espejismos de los medios, lo cual implica una madura toma de conciencia acerca del hecho de que todos podemos adversar a un gobierno y a sus ideas, pero siempre en el terreno del pensamiento lógico y del razonamiento, del respeto a las reglas de juego, del reconocimiento de los otros y de la planificación de acciones políticas racionales. En suma, en el terreno de la Democracia. Jugar con las violaciones al derecho a la información, con la negación de los 'otros' y con el pensamiento visceral y la irracionalidad sólo conduce, al final, a las frustraciones más amargas, como éstas.