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PARA ENTENDER EL REFERÉNDUM DEL 15A EN VENEZUELA.

LAS DOS CLASES DE SÍ

 

José Padrón Guillén

11 de Agosto de 2004

Publicado en:

http://www.paginadigital.com.ar/articulos/2004/2004terc/cartas8/cartas13-8plE.asp

http://www.esfazil.com/kaos/noticia.php?id_noticia=4736

 

 

1. Un hecho y una teoría de partida

Hay un hecho clave, fácilmente constatable, cuya explicación permite entender cuál es la motivación de fondo de quienes voten por el SÍ, motivación que se puede clasificar en dos tipos, como luego veremos.

El hecho es el siguiente: aun desde antes de que Hugo Chávez asumiera oficialmente la Presidencia de Venezuela, los sectores privilegiados del país se empeñaron en una campaña contra él. Aun desde los días cuando Chávez no tenía todavía un diseño sociopolítico bien definido y maduro, ya esos sectores habían montado todo un esfuerzo opositor y adverso, pero no orientado a promover correctivos o cambios en los lineamientos del nuevo gobierno, sino simplemente a derrocarlo. Es un hecho indiscutible que este gobierno ha tenido que invertir casi todo su tiempo y esfuerzos en evitar ser derrocado y en cumplir con el deber básico de todo gobierno: mantenerse en las funciones para las cuales fue elegido. Tanto los logros como los desaciertos de este gobierno deberían entenderse siempre por referencia a esta especial limitación.

Para constatar este hecho basta una revisión de la información de los medios masivos privados desde el año 1998. La actitud de los medios en ese lapso tuvo una interesante evolución, desde una primera fase de burla, desprecio y ridiculización que típicamente suscita un enemigo percibido como débil, hasta su actual fase de odio, resentimiento y rencor que típicamente suscita un enemigo percibido como fuerte, con toda una sucesión de gamas intermedias. Pero al fondo de esa evolución siempre estuvo, como constante, todo un sistema de estrategias para promover el rechazo masivo a Chávez y su derrocamiento.

Pero los medios masivos privados no son un factor aislado. Son apenas uno de los componentes del sistema de dominación, entendido como concepto teórico amplio, al lado de otros componentes como el alto empresariado, el alto clero, los partidos políticos asociados a la opresión, las clases altas, etc. Este sistema de dominación es el responsable de una estructura social en la que tanto el conjunto de los individuos de una sociedad como el conjunto de la riqueza producida en esa sociedad se configuran piramidalmente, de modo que los subconjuntos más pequeños de individuos, ubicados en el vértice, reciben los subconjuntos más grandes de riqueza, mientras que las grandes masas poblacionales, ubicadas en las bases, reciben apenas las migajas de esa riqueza. Esta estructura explica el obligatorio crecimiento de la pobreza a lo largo del tiempo y del crecimiento demográfico. Esos pequeños grupos que están en las cúpulas del sistema de dominación gozan de un sistema de privilegios groseros y viven dentro de una estructura de ventajismos vulgares. En consecuencia, lo último que ellos admitirían sería la eliminación de ese sistema y la consecuente pérdida de privilegios y ventajas. Cada vez que ven en algún gobierno una amenaza en ese sentido, reaccionan con todos los medios para deshacerse de la amenaza. Eso fue lo que ocurrió en Venezuela con Chávez. Los argumentos del aumento de la pobreza, inseguridad y desempleo, del castrocomunismo y la falta de gobernabilidad y otros por el estilo son, claramente, simples excusas, dado que los ataques del sector dominante a Chávez comenzaron desde antes de que éste asumiera la Presidencia, cuando todavía no era responsable de ninguno de los males de los que lo acusan y cuando todavía no había declarado su apoyo a Castro.

Sin considerar aquella sarta de intentos reales por derrocar a Chávez (el golpe de estado del 2002, el paro y el sabotaje petrolero, las guarimbas, etc.), la sistemática campaña de desprestigio que los factores de la dominación emprendieron a través de los medios masivos privados tuvo dos efectos diferenciados según las capas culturales de la población. Por un lado, en la capa poblacional menos penetrada por la cultura dominante, aquella que se imparte especialmente en las universidades, en el sector menos “adoctrinado” (decía Chomsky: “mientras más instruido, más adoctrinado”), allí el mensaje de los medios tuvo un efecto contrario y produjo más bien un rechazo a los medios en sí mismos y un mayor apoyo a Chávez. Y en los sectores más penetrados por esa cultura dominante, aquel sector que acríticamente había asimilado e internalizado el sistema de valores transmitido ocultamente por la estructura educativa, por el llamado “curriculum ideológico”, en esos sectores el mensaje de los medios logró crear toda una base emocional de hostilidad que, con los sucesivos fracasos en el intento por derrocar a Chávez, fue evolucionando hacia la hostilidad y el odio, siempre cargados de visceralidad.

Una evidencia empírica a favor de esto (hay otras) es que todas las críticas que en el sector universitario, por ejemplo, se hacen contra Chávez son sistemáticamente repeticiones de las críticas divulgadas por los medios masivos, es decir, siempre ocurre primero la crítica en algún medio y luego ésta se repite en el plano interpersonal cotidiano. Jamás se ha elaborado alguna crítica al gobierno que antes no haya sido propagada en el seno de los medios (dejemos de lado el hecho de que las críticas a Chávez no son argumentativas, sino declarativas, calificativas y carentes de respuestas argumentales).

2. Las dos clases de SÍ

De lo dicho antes se deduce que el sector poblacional en que el mensaje de los medios fue rechazado votará por el NO (cosa que no se analizará aquí) y que, en cuanto al SÍ, los hay de dos clases: el SÍ conveniente o interesado y el SÍ pastoreado o manipulado.

a) El SÍ conveniente o interesado es racional, aunque inmoral. Por una parte, están los mismos sectores dominantes que se resisten a perder sus enormes privilegios, los mismos dueños de medios, altos empresarios, altas clases sociales, alto clero, etc.

Están aquellos empresarios que jamás pagaron impuestos y que ahora tienen que pagarlos, que vivían de los contratos con el estado a través de los partidos políticos enquistados en el poder, que imponían ministros, directores de ministerios, etc. Está el clero que siempre fue comensal de los banquetes del estado (en cualquier sentido). Está la clase alta que siempre preservó a sus familiares de cualquier sanción judicial y que gozó de la más amplia libertad para sus placeres y gustos, aunque fueran ilegales (las cárceles están llenas sólo de pobres y marginales).

Pero también están, por otra parte, aquellos que, no perteneciendo a las cúpulas dominantes, entienden la democracia en términos de beneficios burocráticos individuales, como un sistema en el que su propio cargo, sus oportunidades de empleo y sus beneficios económicos se emplazan sobre la base de algún contacto con algún personero gubernamental influyente, las célebres “palancas” (“tengo un amigo o pariente que es amigo de un amigo…. de un amigo del ministro X”) y las célebres reparticiones de beneficios en la dinámica interna de los partidos políticos.

Son dos variantes de un mismo SÍ conveniente, caracterizado por la convicción de que sus propios beneficios individuales se ven amenazados por Chávez. Les interesa salir de este gobierno y piensan que, independientemente de todo rasgo de calidad y eficiencia, basta que el gobierno que lo sustituya esté en manos de los sectores dominantes, para que se mantengan las mismas estructuras en las que hasta el momento habían basado su progreso personal. Como se ve, esta actitud podrá ser egoísta, poco solidaria y poco ética, pero es una actitud racional. Ha sido hasta ahora, en el plano de las abstracciones teóricas, la base de los mecanismos anti-revolucionarios, de la prolongación de las estructuras de subyugación y de la promoción de la injusticia y desigualdad sociales.

b) El SÍ pastoreado o manipulado es irracional, aunque pueda ser éticamente correcto. Se basa en la penetración de los mensajes interesados de los medios y en una postura no justificada argumentalmente. Pero, más allá de eso, se basa en la asimilación e interiorización de toda una cultura, de todo un sistema de valores que es diseñado y construido a partir de los intereses de las clases dominantes y que luego es transmitido e inculcado por la Educación formal (“curriculum oculto”) e informal (“curriculum de la TV”). Es la misma cultura y penetración que los clásicos del marxismo conciben en relación con los conceptos de “Ideología” y “Alienación”, pero es también la misma cultura que critican Ivan Illich (“Deschooling Society”) y Everett Reimer (“School is Dead”), la misma que hizo decir a Margaret Mead “Mi abuela quiso que yo tuviera una buena educación; por eso no me mandó a la escuela” y la misma con respecto a la cual dijo Chomsky aquello de “mientras más instruido, más adoctrinado”.  Es, en concreto, ese sistema de valores según los cuales, por ejemplo, ser exitoso es ser rico, ser pobre es ser indigno, un buen carro y una buena casa son el progreso… y es, en fin, esa cultura que genera el racismo, el machismo, las discriminaciones y que legitima la injusticia social y las desigualdades.

Una de las evidencias de esta irracionalidad está en el hecho de que el SÍ pastoreado o manipulado actúa contra todos los principios de sensatez ordinaria. En cualquier situación ordinaria, no cargada visceralmente, nadie sale de un apartamento, por ejemplo, sin antes saber para dónde se va a mudar. Según una vieja máxima axiológica, por cada situación mala conocida, siempre podemos imaginar una situación peor (lo que equivale al dicho popular “mejor malo conocido que bueno por conocer”). Sin embargo, el SÍ pastoreado o manipulado decide salir de Chávez sin saber cuáles son las alternativas o suponiendo erróneamente que cualquier otra cosa siempre será mejor. El SÍ pastoreado cree ingenuamente que, una vez expulsado Chávez, en 30 días tendremos unas elecciones de las que saldrá un nuevo presidente que restaurará el anterior estado de cosas o que instaurará un mejor estado de cosas, pero que, en todo caso, todo será felicidad y normalidad. Está lejos de entender que los dueños y motores de esta oposición a Chávez son los sectores dominantes, los cuales jamás permitirán el más mínimo riesgo dentro del contexto de un eventual cambio de gobierno y que esto implica forzosamente la instauración de una dictadura que acabe con todo residuo del movimiento bolivariano, tal como lo acaba de declarar Carlos Andrés Pérez y tal como ocurrió en Chile. En fin, esta irracionalidad se traduce en ignorar qué hay detrás del SÍ en general, en ignorar su significado de fondo.

3. El significado del SÍ

Este referéndum no puede entenderse en su sentido original, tal como está concebido en la Constitución. Allí el referéndum revocatorio tiene un sentido de evaluación de gestión, de revocación o ratificación de un mandato, dentro de un marco de auténtico juego democrático. Pero ocurre que este referéndum en particular es la única estrategia posible después de una larga serie de intentos por derrocar al gobierno. Durante el paro de diciembre del 2002, ante el argumento de Chávez de esperar la oportunidad del referéndum, la oposición respondía que no había tiempo para eso, que había que salir de Chávez antes de que el país se siguiera desangrando económicamente, aunque de hecho el mismo paro, por sí sólo, lo desangró en tan solo dos meses. Al final, los sectores dominantes terminaron cumpliendo la sugerencia de Chávez: ir al referéndum. No es, pues, una situación genuina, sino una estrategia de última mano, enmarcada en un contexto de intenciones y actitudes antidemocráticas diseñado por los sectores privilegiados.

Paradójicamente, entre los que ahora votan por el SÍ están los mismos que votaron NO a la actual Constitución que prevé el referéndum. Están los mismos que acudieron a los firmazos y reafirmazos, al referéndum consultivo y están los mismos que asistían a las marchas para tumbar al gobierno, los mismos que se alegraron con la torpeza de Carmona aquel 12 de abril, los mismos que apoyaron aquel paro que dejó sin gas y sin comida a millones de pobres, que dejó sin gasolina y sin navidad a todo el país y están los mismos que, aquel día en que fue rescatado el buque Pilín León, deseaban vehementemente, desde el fondo de su alma, que el buque embistiera contra alguna columna del Puente sobre el Lago de Maracaibo o que ocurriese cualquier tragedia cuyos efectos perjudicaran al gobierno.

El SÍ significa rebautizar, renovar y revitalizar todos esos hechos nefastos y torpes. No es un simple SÍ de evaluación negativa de una gestión presidencial dentro de una dinámica democrática. Es la continuación y la reafirmación de una actitud antidemocráticamente concebida por los sectores dominantes, la cual lleva ya mucho tiempo pisoteando las opiniones de los demás y los votos de las mayorías y que está asociada al diseño socio-político del imperio del norte, a sus guerras, terrorismos, torturas y matanzas.

Evidentemente, como en todo, debe haber excepciones, es decir, habrá comportamientos en este referéndum que no resultan descritos por todo lo dicho arriba. Pero hay un comportamiento masivo general que se acoge a estos planteamientos. En todo caso, atendiendo a sus consecuencias objetivas, votar por el SÍ es entregarle el país a los ricos, a los sectores dominantes, a los mismos que han liderado toda esta secuencia de torpezas, errores y fracasos, a los mismos que llevan 5 años repitiendo "mañana cae", "en una semana cae"..., mientras Chávez se ha ido fortaleciendo cada día más. Votar SÍ es avalar la venta de PDVSA, el ingreso del país al ALCA y su genuflexión ante el imperio del norte. Los del SÍ conveniente saben esto, pero prefieren esa situación, ligada a su propio beneficio, antes que a Chávez. Los del SÍ manipulado tal vez no lo saben, pero responden a los valores dominantes que les fueron inculcados por el curriculum oculto de la Escuela y la Universidad.

4. Y... ¿quién ganará el Referéndum?

Las teorías deberían servir para predecir. Y, en este caso, la teoría mencionada arriba puede ser usada para deducir quién ganará el referéndum. A esa teoría le asociamos un hecho objetivo: la población venezolana consta de un 80% de clase marginal y de un 20% de clases medias-altas. Si es correcto el postulado de Chomsky ("mientras más instruidos más adoctrinados") y siendo las clases medias-altas las más penetradas por la "instrucción" (o sea, las más "adoctrinadas"), entonces podemos derivar una hipótesis empírica según la cual en esas clases "instruidas" 70 de cada cien personas votarán SÍ, mientras que 30 personas de esas cien votarán NO. En las clases marginales (las menos "instruidas" y, por tanto, las menos "adoctrinadas"), la misma hipótesis invierte esa proporción, de modo que de cada cien personas marginales, 30 personas votarán SÍ y 70 personas votarán NO. Lo que sigue es simplemente hacer los cálculos respectivos (descartando la abstención): el SÍ obtendría un total de 38% de los votos del referéndum y el NO obtendría un total del 62% de los votos del referéndum. 

Podemos ir modificando la hipótesis empírica hacia un nivel más fuerte de la teoría y podemos suponer más bien que la proporción en las clases medias-altas es de 80% a favor del SÍ y de apenas un 20% a favor del NO y podemos también suponer que en las clases marginales la proporción es de un 40% a favor del SÍ y de sólo un 60% a favor del NO. Aun en esta hipótesis modificada, los resultados son: 48% del total de los votos a favor del SÍ y 52% del total de los votos a favor del NO.

Esperemos sólo unos días para chequear esta predicción deducida de esa teoría: veremos hasta qué punto esas teorías son correctas o hasta qué punto lo es esta deducción.


COMENTARIOS A ESTE PAPEL

 

De la Dra. Irene Pérez-Schael (del 22/08/04)

Estimado Sr. Padrón:

Acabo (22-8-04) de leer su artículo de las predicciones del RR, aunque un poco tarde. Aquí le expongo algunos comentarios:

Primero que nada nunca sabremos cual es la situación real del país y ni quién ganó definitivamente el RR. Las últimas encuestas daban resultados muy similares para ambos bandos y por eso el gobierno perpetró el fraude. Si hubieran estado seguro de su triunfo, no habría tenido inconvenientes en hacer unas elecciones que permitieran realmente saber realmente cual es la situación de su fuerza en el país.

En relación a sus argumentos, que señalan la existencia una clase dominante en contra de Chávez (basados en la pérdida de sus privilegios) que crea una matriz de opinión, la cual es seguida por todos nosotros como borregos, aún antes de que Chávez ganara las elecciones, le digo lo siguiente:

Chávez gana con el apoyo de esa clase dominante que continuó apoyándolo durante los primeros años de gobierno, apoyo que le quitaron porque Chávez no los complacía, es verdad. En ese entonces, la oposición a Chávez, en las elecciones de 1998, la representaba Salas Romer con el apoyo de sectores de gente racional y también de aquellos que sólo defendían sus privilegios. En el grupo racional se encontraba gente pensante con argumentos científicos, entre los cuales me encuentro yo (le anexo artículo mío publicado 3 días antes de las elecciones). Sin embargo, esta oposición no mantuvo su liderazgo por mucho tiempo después de las elecciones (quizás los medios de comunicación no lo permitieron).Este grupo, aunque sea pequeño, no fue incluido en su teoría de ni en el análisis de los Sí.

Hablemos ahora del comportamiento en lugar del discurso de la gente para la caracterización de este nuevo Sí. Me pregunto: Cómo podría ser un buen presidente aquél que intentó dar un golpe el 4 de Febrero de 1992, si en general, el ser humano no cambia su psiquis tan fácilmente ? Cómo podría ser un buen presidente, aquél que no respetaba ni respeta el derecho del otro, como lo indica su conducta cotidiana ¿ Un ejemplo de aquél entonces: un día el Sr. Chávez trancó con su carro a un vecino y ante el reclamo de éste le contestó que el movería el carro cuando le diera la gana y así lo hizo, 5 horas después. Cómo calificaría usted la gestión de un presidente que quiere invadir todos los espacios, incluso los de la ciencia, que no son un poder en este país, ni mucho menos representan un peligro? Esta invasión va desde una administración totalmente parcializada (sin bases académicas ni científicas) en el FONACYT, hasta la penetración de todas las instancias de autoridad en todas las instituciones científicas. Cómo calificaría usted un gobierno que desde sus comienzos se dedicó a cambiar todas las instituciones nominalmente sin ni siquiera llegar a producir nuevas estructuras organizativas y funcionales como lo indican todas las publicaciones en gaceta, donde aparecen pendiente por entregar todos los proyectos de reformas institucionales de los organismos con nombres nuevos? Todo esto podría ser el resultado de una saboteo por parte de esta oposición dominante que no quiere que Chávez haga un buen gobierno? Le anexo copia de mi discurso que dicté en la entrega de premios de la Fundación Polar edición 2001. Allí expongo mis razones en contra del gobierno de Chávez. Razones que no compra nadie con pensamiento izquierdoso. Y para terminar esta sección de comportamiento, quiero decir que lo más nefasto, peligroso y nauseabundo de la personalidad de Chávez (descrita como Histriónica y Narcisista)  es inducir una esquizofrenia colectiva en una población, al instaurar como comportamiento una anomia total, donde no existen reglas (estas están al servicio del gobierno y cambian según la conveniencia de las situaciones) y no disponemos de coordenadas que limiten nuestro comportamiento. Esto es la locura total y legal instaurada por el gobierno. Un ejemplo del comportamiento esquizofrénico actual del venezolano, que no por ser cotidiano, no es menos característico, es su conducta en el tráfico: en estos tiempos, el venezolano, además de no respetar la luces de tránsito en una escala mayor (antes lo hacíamos pero con más disimulo) se siente con el derecho de transitar en el lado contrario o de cruzar donde no se puede. Y esta conducta es más acentuada hacia el oeste (léase semáforo de la Av Baralt a la altura de la iglesia de San José).

Estoy totalmente de acuerdo con el comportamiento actual que usted describe de los políticos (léase CD) y de algunos sectores dominantes (medios de comunicación) y por eso se perdimos el RR , aunque formalmente pero no en la realidad. También creo que parte del apoyo que le dió la sociedad a la CD tiene más que ver con esa conducta del venezolano pasiva, medio “izquierdista” y poco proactiva, representada por ese sector político (Mas, AD y Copei) que domina la CD. Sin embargo este apoyo es por una necesidad circunstancial y no quiere decir que lo apoyarían como gobernantes. También es cierto que cualquiera de nosotros quiere salir de Chávez a cualquier costo, es verdad (para evitar la locura). Sin embargo, la sociedad cambió y creo que cualquier gobierno elegido después de Chávez no será apoyado en forma ciega y este apoyo estará condicionado a seguir los lineamientos correctos. Los políticos de la cuarta querrán continuar con sus mismos patrones pero la sociedad no lo permitirá.

Sr. Padrón, como dije al comienzo no  sabremos quién ganó el RR. Así que sus supuestos no se confirmaron. Perdimos por errores voluntarios o involuntarios de la CD, pero ya no la seguiremos más y usted sabrá entonces quienes somos en verdad los venezolanos.

 

Atentamente

Irene Pérez Schael


RESPUESTA DE JOSÉ PADRÓN A IRENE PÉREZ (del 13/09/04)

Subject: Re: Mi respuesta al artículo de Padrón.
 

Apreciada Irene, tal como te prometí, te mando ahora algunas notas de respuesta a tus interesantes comentarios sobre algunas cosas que escribí para el caso del referendo del pasado 15. Te repito que, más que el contenido de este intercambio, me siento muy contento por el intercambio en sí mismo, ya que hasta ahora, de casi todo lo que escribo al respecto, suelo recibir insultos, por un lado, alabanzas amables, por el otro, y, sobre todo, un gran silencio de parte de los investigadores sociales, pero, de verdad, casi no he tenido oportunidades como ésta que tú generosamente me ofreces, para chequear mis argumentos. Así que, de nuevo, te estoy sumamente agradecido por tus críticas y otra vez te ofrezco disculpas por lo tardío de mi respuesta, debido a que no tuve acceso al correo-e en los últimos 20 días.

Me gustaría comenzar por decirte que mi presuposición general de fondo en todo esto es que el asunto político venezolano debe manejarse en un terreno investigativo, debido a nuestra condición de académicos y a nuestro compromiso con lo que enseñamos, con lo que escribimos profesionalmente y a nuestra responsabilidad como intelectuales (respecto a esta responsabilidad, me baso mucho en lo que escribieron Popper ["La postura autocrítica y la sinceridad se tornan, en esta medida, deber"] y Chomsky [The question, "What have I done?" is one that we may well ask ourselves (...) as we create, or mouth, or tolerate the deceptions that will be used to justify the next defense of freedom]). En ese sentido a mí me parece sumamente inapropiado que un académico, en lugar de buscar explicaciones científicas y en lugar de asumir una actitud investigativa, tome posiciones viscerales e irracionales frente a casos como el del actual conflicto político venezolano. Muchos me han respondido que un académico es tal cosa mientras se desempeña como académico, pero que tiene derecho a cualquier otra actitud mientras actúe como ciudadano común. Pero a mí me parece que un investigador lo es permanentemente, aun cuando come y cuando está de vacaciones, sin switcharse entre una situación y otra: no se es investigador dentro de un horario, ya que el rol del científico se basa más en una cierta actitud cognitiva permanente antes que en el espacio burocrático de las exigencias de un cargo o de un desempeño profesional. Esto implica muchas cosas concretas, como, por ejemplo, que uno no puede hablar sobre el problema político con un discurso exclusivamente calificativo y declarativo, carente de razonamientos y argumentos, que uno no puede estar constantemente afirmando cosas gratuitamente, siempre sin evidencias a mano, que uno no puede analizar las cosas fuera del pensamiento lógico, que uno le dé más crédito a los dueños, mensajes y periodistas de los medios masivos antes que a las mismas teorías y metodologías que constituyen la propia formación académica, que uno olvide el deber educativo-científico de proveer buenas explicaciones a quienes las necesitan, etc. Admito que de vez en cuando uno tiene el derecho a expresar emociones e incluso a fundamentarse en emociones (yo mismo a veces he usado la ironía en varias cosas que he dicho y escrito), pero no creo que esa deba ser la actitud permanente ni el enfoque exclusivo para buscar alguna respuesta sería a los problemas político-sociales. Es también por eso por lo que desde hace años he intentado formar grupos de investigación entre colegas y estudiantes, pero no he tenido suerte, seguramente porque yo mismo todavía no he encontrado un modo satisfactorio de formular científicamente el problema en torno a esta situación venezolana. Pero ando en eso, ando dando mis palos de ciego y creo que me estoy acercando un poco a la piñata, sobre todo a través de algunas teorías sociales muy viejas (algo de eso puedes revisarlo en http://padron.entretemas.com/Inv_TransfSoc/index.htm).

Una de las cosas que tú dices es que, en 'las dos clases de Sí', mis "supuestos no se confirmaron". Pero tú misma antes insistes en que no se supo quién ganó el referendo, de donde se sigue que no fue que esos supuestos se invalidaron, sino que no hubo posibilidad de confirmarlos (en realidad, ceo que nada en este mundo puede "confirmarse", pero sí puede falsarse y, según esto, si el referendo fue un fraude, como tú sostienes, entonces lo más que se podría decir es que esos supuestos no pudieron ser probados esta vez). O sea, no fue que el referendo negó lo que yo decía, sino que, a lo sumo, no permitió contrastar lo que yo decía y, por tanto, esos supuestos todavía podrían ser válidos, estarían a la espera de otra prueba, independientemente de que la del 15A no sea confiable.

Y aquí caemos en lo más importante: en tus comentarios partes de una idea que no discutes y que de entrada asumes como absolutamente cierta y segura: que hubo fraude, es decir, que los resultados son terminantemente no creíbles. Yo me dediqué a estudiar detalladamente las acusaciones de fraude, incluyendo el último informe coordinado por Tulio Álvarez, y, créeme, no consigo ninguna evidencia científica de fraude por ningún lado (excluyo la posibilidad de que yo no entienda los asuntos técnicos implícitos, porque he estudiado bastante sobre sistemas informáticos y sobre probabilidades; te digo esto sin ninguna pretensión de hacer falacia de autoridad, sino sólo porque noto que una de las argucias de ciertos voceros de la Oposición está en decir cosas como "esto es un asunto técnico muy complicado sobre el que no nos vamos a detener", como el caso del famoso test de Haussman que, si lo examinas bien, incumple toda regla científica). Fíjate, yo copié la siguiente frase de ese señor, que oí por TV y que leí además en internet: "en más de 99% de probabilidades, no podemos decir que no hubo fraude" (la cita es estrictamente textual). Tú sabes bastante de probabilidades y estadística y sabes que las probabilidades no se expresan técnicamente con porcentajes, sino en una escala de 0 a 1, que determina la probabilidad de ocurrencia de un evento. Pero en esa frase se supone que hay un universo de probabilidades (100), 99 de las cuales expresan que "no se puede decir que no hubo fraude". ¿Ese universo de probabilidades define probabilidades de ocurrencia de qué evento? ¿cuál es el evento cuya ocurrencia se define por relación con un universo de 100 probabilidades? Ese universo no puede ser de probabilidades, sino de posibles ocurrencias distintas para un evento (imagínate lo absurdo que resultaría predecir la salida del 6 en un lance de dados por relación con un universo de "100 probabilidades"). Además, afirmar que "no se puede decir que no hubo fraude" es una trivialidad enorme. Nadie, en ningún caso, en ninguna de las pruebas sobre cualquier cosa que se hagan en este mundo, puede garantizar que no hubo fraude o que no hubo error de prueba. Lo más que se puede decir es que se encontraron o no se encontraron evidencias de error o de fraude. Eso lo sabemos ya por la misma investigación científica. Si tú tienes una teoría y la sometes a prueba y esa prueba no contradice tu teoría, no podemos decir que tu teoría es verdadera, sino simplemente que, de momento, salió ilesa de esa prueba. Y, cuando evalúas la prueba en sí misma, tampoco puedes garantizar que la prueba es terminantemente, concluyentemente, segura. Lo más que se puede decir es que no se detectaron errores de medición ni evidencias de inconfiabilidad o de invalidez, siempre por relación con unos parámetros predeterminados. Pero nadie puede garantizar en términos absolutos ni que la teoría es verdadera ni que las pruebas son perfectas. En la historia de la ciencia sobran los casos en que ciertas pruebas, consideradas válidas y confiables en su momento, al paso del tiempo y con el surgimiento de criterios o condiciones no previstas anteriormente, se revelaron después como inválidas. Es la tesis popperiana de la falsación y de la crítica, que también se da en la vida cotidiana (nadie puede garantizar, por ejemplo, la fidelidad de una pareja, sino, cuando mucho, afirmar que no hay evidencias de infidelidad para un momento dado; pero, eso sí, al encontrar cartas o notas con un amante, por ejemplo, entonces sí podemos afirmar la infidelidad; sólo lo negativo y lo erróneo es demostrable, pero no lo positivo y lo verdadero). Esto se aplica al caso del referendo y del fraude: nadie puede garantizar que no hubo fraude, pero no sólo el 15 de agosto en Venezuela, sino en ninguna de las elecciones de ningún país en este mundo y ni siquiera cuando sacamos dinero de un cajero automático. Allí está la sorprendente trivialidad de la síntesis del informe Haussman. El problema está en que, para poder garantizar que hubo fraude, hay que contar con evidencias IRREFUTABLES y CLARAS y no con simples sospechas (otro detalle que quisiera recordarte es que, como en la propuesta de Lakatos sobre la evaluación de las teorías en la Ciencia, esas evidencias deben atacar el "núcleo" del proceso del referendo y no sólo el "cinturón protector", como es el caso de las críticas al registro electoral, o sea, deben explicar claramente la fraudulencia intencional de ciertos factores, como es el caso, entre otros, de la diferencia de casi 2 millones de votos). Yo, personalmente, no estoy nada seguro de que no haya habido fraude y tampoco me sorprendería que lo hubiera habido, del mismo modo en que tampoco me sorprendería para nada que todo lo que en mi vida he dicho y escrito sea una sarta de errores y de idioteces y de que me pasé toda mi vida académica enseñando esas idioteces. Pero, honestamente, técnicamente hablando, no puedo por ahora afirmar que sí hubo fraude. Conclusión: tengo que asumir, provisionalmente, que los resultados del referendo son creíbles o, al menos, tengo que quedarme callado. Yo tengo otros argumentos no inductivos para creer que esos resultados fueron correctos en el sentido de que expresan la siguiente realidad: la mayoría de los venezolanos prefieren que Chávez se quede. No voy a entrar en esos argumentos, pero sí quisiera insistirte en esa realidad, porque me parece que allí está un núcleo fuerte de todo esto que está ocurriendo en el país y de varias de las cosas que tú mencionas en tus comentarios. Pero antes de entrar en eso y para cerrar este punto, sólo quisiera plantearte que muchos de tus puntos de vista sobre el caso Chávez están fundamentados en un enunciado que resulta muy discutible ("hubo fraude"; claro, estamos hablando de 'fraude' sin definir el término, pero entendiéndolo intuitivamente, todos sabemos que la historia del sistema electoral venezolano es una historia de fraudes y, a pesar de eso, yo no tengo dudas de que en todas las elecciones hasta 1998 la mayoría de los venezolanos apoyaba a AD y a Copei; te menciono esto porque una cosa bien llamativa es que ésta es la primera vez en que se busca con tanto afán el 'fraude' electoral, lo cual podría ser un síntoma de madurez política, pero también de ciertas otras cosas). 

Yo creo que es bien interesante plantearse la posibilidad de que la mayoría de los venezolanos apoye a Chávez o a su proyecto o a lo que él representa, etc. Aducir fraude equivale a negar esa posibilidad. Muchos de los líderes de la Oposición (conozco a algunos personalmente y en mi familia hay uno que fue gobernador y otro ministro, ambos de la "cuarta") están seguros de la mayoría del apoyo a Chávez, aunque en público digan lo contrario. Otros creen que el apoyo a Chávez es minoritario. Pero hay algo sumamente importante: la Oposición ha pasado por alto y ha menospreciado ese asunto de dónde está la mayoría. ¿Nunca te has preguntado por qué no han logrado sacar a Chávez, por qué fracasó el golpe de abril, el paro, las guarimbas, etc.? Alguna razón debe haber. Alguna respuesta debe tener esa pregunta. Todos se concentran en el hecho del referendo y del fraude, que me parece apenas un asunto formal, oficial, pero no veo a nadie que se pregunte por lo sustantivo que está de fondo: ¿la mayoría apoya a este gobierno o no? Yo no pienso en que la Oposición haya aplicado estrategias ineficaces para sacar a Chávez ni que éste sea más inteligente que aquellos o que haya tenido la suerte de su lado (tal vez cualquiera de esas cosas sea cierta, pero creo que son aspectos irrelevantes). Si lo ves bien, las estrategias que utilizaron están dentro de los esquemas convencionales, históricamente probados, para derrocar a cualquier gobierno. Pero aquí no dieron resultado. Me gustaría que examinaras la hipótesis de que los fracasos de la Oposición ("mañana cae", "pasado-mañana cae", "la semana próxima cae"...) se explican por el hecho de que la mayoría de la población lo apoya. Si esta hipótesis fuera correcta, se deducen dos cosas, entre otras: una, que la oposición seguirá fracasando mientras ignore a la mayoría y al poder que ésta tiene en la dinámica político-social y en la permanencia de un gobierno (en otras palabras: atacar a un gobierno equivale estrictamente a atacar a las mayorías, cuando éstas lo apoyan, lo cual es fatal; aquí se cae la tesis de que el poder económico y comunicacional vale más que el poder de las masas). Otra, que pretender imponerse a las mayorías es pisotear la regla de oro de la Democracia, adversar la civilización y la intersubjetividad y, por tanto, ir hacia la Ley de la Selva. Es posible que esa hipótesis sea incorrecta, en cuyo caso te daría toda la razón en luchar contra un gobierno dañino, ineficiente, obtuso, etc. y te admiraría políticamente y me pondría de tu parte (aunque también te pediría proyectos alternativos y soluciones sustitutivas claras y jamás aceptaría mudarme de un apartamento sin saber para dónde me voy a mudar, cosa que es otro tema largo de análisis). Pero aquí ocurre lo mismo que con los errores tipo I y tipo II en estadística: no se puede adoptar una solución muy buena con riesgos por encima de otra menos buena que no tiene riesgos. Y, sobre todo, no se puede avanzar sin responder la pregunta acerca de qué lado están las mayorías. Es en este sentido en el que deberíamos examinar ese referendo, creo yo.

Acerca de tus críticas al gobierno de Chávez, las respeto todas y las entiendo. Yo mismo sería un fuerte crítico y un fuerte opositor a Chávez, si hubiera encontrado un espacio para eso dentro del mismo marco de la lucha contra la exclusión social y los esquemas de dominación y dentro de la filosofía y sociología colectivistas. Pero, precisamente, uno de los grandes daños de los políticos y de los dueños de medios consistió en bloquear toda salida intermedia: nos obligaron a todos a decidir entre apoyar a Chávez junto al colectivismo que él declara o apoyar a los eternos privilegiados junto al individualismo y neoliberalismo que ellos representan. Pero insisto en algo de fondo, que tiene que ver con las reglas de juego: ¿qué razones hay para que, ante una divergencia entre un grupo A y un grupo B, se decida lo que quiere el grupo A cuando fue el grupo B el que prevaleció en una consulta? Es decir, una cosa es adversar los puntos de vista de los demás, en el terreno de la racionalidad intersubjetiva, y otra cosa es pisotear los puntos de vista de los demás y creer que los propios son lo único que vale. En todo caso, creo que nada de esto puede resolverse sino con soluciones provenientes de actitudes investigativas. Por eso insisto mucho en que los académicos e investigadores se dediquen seriamente a estudiar estos problemas y a ofrecer explicaciones a "la gente de la calle" (tengo un excelente papel tuyo:"la Ciencia que yo hago está en la Calle", que expresa lo mismo que yo le pediría a los investigadores sociales).

Hay dos datos que tú expones, que contradicen a los que yo tengo y que me gustaría chequear contigo: el primero es el de las encuestas previas al referendo, cuando dices que "(...) las últimas encuestas daban resultados muy similares para ambos bandos y por eso el gobierno perpetró el fraude" (no sé si la segunda parte de la frase se sigue realmente de la primera). Desde hace meses me dediqué a buscar y estudiar todas las encuestas y llegué a encontrar 11 encuestas entre junio y agosto (nacionales e internacionales, encargadas tanto por el gobierno como por la oposición) y de ellas solamente 2 (la de la UCV y la de Eugenio Escuela) indicaban perdedor al NO, mientras que todas las demás lo indicaban muy por encima del SÍ, con diferencia mínima de 15 porcentuales (hubo variaciones en esos meses: por ejemplo, Mercanalisis y Datanalisis dieron ganador al SI en sus encuestas de junio, pero luego en las encuestas de finales de julio y principios de agosto obtuvieron resultados a favor del NO; lo mismo Datos, quien indicó ganador al NO en su encuesta de 4 o 5 días antes del referendo; pero en todos esos casos, las diferencias no fueron para nada estrechas). Tengo también los resultados de los quick counts y de las exit polls del mismo 15, de 6 compañías, todas con resultados a favor del NO, en proporción mínima de 56-44. Tengo además los resultados del quick count de la misma Sumate, entregados al Centro Carter, con 52-48 a favor del NO (en estos es la diferencia más pequeña). El otro dato que no coincide con los míos es el que se refiere a la oposición que los "sectores dominantes", como los llamo, le hicieron a Chávez aun antes de la primera elección de Chávez y luego antes de que éste se juramentara como presidente. Un amigo mío tiene las grabaciones de los mensajes de todos los canales de TV privados de esa época y en todos ellos se expresa muy claramente una campaña sistemática contra Chávez.

Bueno, Irene, disculpa lo largo de todo esto. De verdad, me gustaría que me creyeras en mi intención de un estudio serio acerca de todo este problema y, en especial, me gustaría seguir en contacto contigo. De antemano te advierto que considero muy en serio la posibilidad de que yo esté equivocado en todo lo que digo, pero también me gustaría despejar las dudas y promover análisis académicos e investigaciones maduras respecto a todo esto.

Recibe un abrazo grande y, de nuevo, mi reconocimiento por dedicarte a leer y a comentar sobre esos papeles.

José.

 

PS: le mando copia de esto a Yolanda Márquez, a quien recuerdo con mucho cariño y a quien le debo este contacto contigo, y a mi amiga Magally Briceño, quien a su vez le envió mi nota a Yolanda. Espero que no te importe.


RESPUESTA DE IRENE PÉREZ-SCHAEL (del 19/09/04)

 

Apreciado José:

Fue muy larga tu respuesta para contestarla toda, pero me referiré a algunas cosas.

Vamos a seguir a Popper y vamos a partir de la siguiente santa realidad:

Chávez y su gobierno son éticos, imparciales, quieren reglas claras en las elecciones y están dispuestos a aceptar las verdaderas intenciones de los venezolanos (porque ellos son mayoría como tú piensas) y además aceptan que los venezolanos queramos elegir democráticamente a nuestros gobiernos.

Y esto lo demostraron durante el proceso y el día del RR.

Los siguientes hechos falsean esta realidad:

1. El gobierno cambió la primera regla del juego cuando trasformó el RR en un plebiscito. Originalmente en la Constitución, el presidente era revocado del mandato solamente si se lograban que votaran por el revocatorio un número igual + uno de la cantidad de votos que obtuvo en la última elección. El sentido de esta regla fue cambiado porque no le convenía al gobierno.

2. Se eligió a un CNN parcializado con 3 directores francamente a favor del gobierno y 2 a favor de la oposición.

3. El CNN estableció las reglas de juego que quiere de una forma parcializada y sesgada, en lugar de establecer reglas transparente, más equitativas y que le dieran igual de oportunidades para ambos lados (gobierno y oposición). Un ejemplo, el cambio de votación de manual a automatizado.   

4. El gobierno rechazó las firmas recaudadas, en suficiente cantidad, para solicitar un RR en varias oportunidades sin razones legales claras.

5. Cuando por fin acepta la recolección de firmas para el re-afirmazo en Nov, 2003, una vez realizado, se tomó todo su tiempo para aceptar las firmas como válidas, pero en este proceso invalidan un grupo de firmas llamadas planas que posteriormente fueron ratificadas como válidas por el TSJ, lo que indica poca transparencia del proceso.

6. No respetaron la decisión del TSJ con respecto a las firmas planas y tampoco fueron coherentes en la definición y características de las firmas que fueron a reparos. Cuando llegó el proceso de reparos las firmas a reparar no fueron las mismas firmas decretadas planas por ellos mismos, sino que las escogieron al azar y, por ejemplo, en un mismo grupo familiar habían personas que los mandaron a reparar, a otros le declararon la firma válida y a otros los ubicaron en el limbo sin derecho a reparo, sin haber sido inicialmente estas firmas planas. Todo esto basado en una selección absurda sin regla, a gusto del consumidor.

7. Incorporaron una regla muy democrática en la que el ciudadano podía cambiar de opinión y podía retirar su firma durante los reparos. Cosa insólita en cualquier país democrático.

8. Cuando el CNE aceptó ir al RR se negó a hacer un proceso de votación en donde se pudiera establecer claramente quién gana y quién pierde el RR. Entre estos procesos están conteo de las papeletas, auditorias frías y calientes, ausencia de observadores y testigos de la oposición que respalden las diferentes etapas del proceso, la comunicación bi-direccional de las máquinas, impresión de las papeletas después de comunicación con el centro de votación, la observación internacional sin límites.

Cada uno de estos hechos por sí sólo falsea esta santa realidad. Y cuando uno los incorpora a un conjunto de hechos, la realidad es completamente falseada.

Si defino como fraude: el no respeto a la intención del voto. Puedo decir que todos los hechos anteriores me ratifican que no se cumplió la intención del voto en ningún paso del proceso. Ahora soy yo la que digo: demuéstreme que no hubo fraude y contemos las papeletas.

Si este conjunto de hechos no distorsionan la intención de los votantes yo me dejo de llamar Irene. Si todas estas realidades no siembran duda sobre la imagen de este gobierno también me dejo de llamar Irene. Por qué si se sentían ganadores pusieron tantas trabas? Por qué arrisegaron la gobernabilidad?

El problema es otro. La oposición no fue ni es verdaderamente una oposición y se sometieron a todas estas exigencias y nos traicionaron. Por qué lo hicieron ? Podrían ser muchas las respuestas: se vendieron por dinero, les asusta crear crisis y por eso se someten al que manda y hasta mata por eso. Yo tengo mi teoría: al venezolano le cuesta ir contra el poder, sea este bueno o malo, adecuado o no, ético o no ético. Y sobretodo le gusta actuar colectivamente porque somos inseguros y así diluimos nuestra responsabilidad. No sabemos pelear por nuestros derechos. Los fracasos de la oposición es que para adversar a Chávez hay que ser fuerte y no tener miedo a las consecuencias de las estrategias. Por ejemplo, un acto arriesgado era no haber ido a los reparos porque no era legal lo que proponía el gobierno. Teníamos los argumentos pero no las agallas. No aceptar el diálogo con el gobierno, declararlo ilegítimo. Pero todo ésto encierra riesgos que nadie quiere correr y con esto no digo que la gente esté conforme con Chávez sino que no le gustan los riesgos para sacarlo. Tengo un cuento que retrata muy claro como es de cómodo el venezolano, pero no te lo voy a contar ahora. El venezolano todo el tiempo se queja de su circunstancia y no hace nada para cambiarla. Por ejemplo, no nos gusta y con razones serias el director de un hospital y hay un grupo de excelentes médicos que lo pueden suplantar. Pues aunque el hospital se deteriore nadie hace nada para cambiarlo. En otro país, la gente conoce sus derechos y logra que lo quiten porque no sirve. Aquí esto no sucede, y si se hiciera una votación para elegir a otro, el actual perdería. Sin embargo, si tuvieran que resolverlo por vías no convencionales prefieren calárselo.

Unos comentarios adicionales:

No creo que Chávez tenga a la mayoría del país. Y pongo un ejemplo: En el instituto donde yo trabajo Chávez ganó por un amplio margen (80%). Somos muy pocos los que no votamos por Chávez. El personal del instituto está compuesto, en su mayoría, por personas de clase media baja y obreros calificados. Los de clase media somos pocos y somos los jefes de laboratorios. En este momento la tortilla se volteó y sólo le queda el 20%. La gente lo detesta porque la pareja, un familiar o un amigo quedó sin empleo. Cada una de las familias que allí trabaja tiene un desempleado cerca. Y el país se repite en cada lugar: trabajo, comunidad –edificio, etc. La gente no ha mejorado su vida en 6 años de gobierno, el desorden campea en el tránsito, en el trabajo, en el país, en la justicia, en el congreso, etc. En el hospital donde trabajo tengo evidencias del mal vivir: cuando antes se morían 15 niños por diarrea al año ahora se mueren 30, cuando existía 5% de desnutrición ahora hay 20% de desnutrición.

Bueno creo que está bastante largo. Recibe un gran saludo

Irene


RESPUESTA A IRENE (DEL 20/09/04)

Hola, Irene. Me llama mucho la atención tu comentario final sobre el modo de ser de los venezolanos y me recuerda una carta de Sicilia (el de "cállatre, Sicilia") que circuló por Internet hace bastante tiempo... Tal vez en eso que dices haya que buscar también una parte de las explicaciones. Bueno, en realidad mi interés es investigar sobre estas cosas y no militar en partidos ni hacer política. Por eso, estoy interesado en ver cosas teóricas más allá de Chávez o del referendo como anécdotas. No creo que más allá de esas anécdotas no haya algunas correlaciones teóricas de fondo, que nos puedan decir algo acerca del modo en que los países van cambiando o del modo en que se plantean y desarrollan los conflictos de masas, los enfrentamientos de visiones, la influencia de los medios masivos, etc. A propósito de lo que dices acerca de que han sido engañados por los líderes de la Oposición, yo incluyo también a los dueños de medios masivos, quienes también los han engañado (tengo en mente la musiquita de fondo de Globovisión). Creo que el principal engaño consiste en hacer creer que el gobierno no tiene ningún apoyo o que es imbécil o que no tiene ningún mérito o que está "técnicamente caído", etc. Esas creencias creo que son una de las razones de las frustraciones de los antichavistas honestos y responsables y también de los fracasos de la oposición (Don Quijote perdió sus batallas contra los caballeros malvados simplemente porque éstos no eran caballeros, sino molinos, o sea, su lucha se basó en un engaño).
Una de las dificultades para desarrollar discusiones sobre cosas como el referendo es la información disponible. Una vez más, yo tengo información distinta a la tuya, especialmente en los 8 hechos que mencionas como falsadores popperianos (por ejemplo, recuerdo que todos se alegraron y aplaudieron, incluyendo a la Oposición, cuando designaron a estos 5 rectores del CNE; si el voto electrónico es señal de fraude, entonces hay fraude en todos los países desarrollados; yo mismo aparecí en las firmas que recogió la oposición contra Chávez, sin haber firmado; también mi firma contra los de la asamblea fue anulada, etc....). Bueno, de todos modos, insisto en que todo esto merece buenas explicaciones teóricas, que nos ayuden en lugar de dividirnos y, como siempre, me alegran tus correos. Un abrazo y todo el éxito del mundo... José.
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PS: ¿dónde puedo leer los originales de tus trabajos que aparecen mencionados en "mi investigación está en la calle"?